Progresión lowcost Inspectores en AESA

Progresión y sueldos lowcost Inspectores AESA

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Madrid, SP.- Hay un principio como es que a mayor responsabilidad y especialización le deben corresponder unos emolumentos acordes con ese grado mayor o menor de responsabilidad, especialización y experiencia que se adquiere con los años de servicio. Existe un claro agravio que podría tener consecuencias directas en la calidad de las Inspecciones en AESA, con la huída de experimentados talentos, dado que determinados niveles buscan otras opciones profesionales finalmente, dada la imposiblidad de progresión en la propia Agencia a partir de un determinado límite. El mismo límite que no afecta a los niveles superiores que se reservan para libres designaciones, es decir para los nombramientos “digitales” dentro de la Agencia… ¿No es esto contradictorio? y sobre todo ¿no es este criterio amenazante para el fin último de la propia Agencia?

AESA, el mundo al revés. A más especialización y responsabilidad, menos sueldo.

El sueldo de los funcionarios se define en el estatuto del funcionario público, por el cual se rige todo el personal funcionario de la Administración Pública (que, recordemos, es única aunque se divida en partes en función de su asignación territorial: General del Estado, Autonómica, Local). Se podría esperar los sueldos en relación al grupo de titulación y nivel alcanzado fuera uniforme. Al fin y al cabo todos los funcionarios cobran del dinero recaudado por impuestos del contribuyente y sería lícito suponer que los trabajadores de la Generalitat, realizando funciones similares y con responsabilidades parecidas a los que trabajan en Andalucía, en el Ayuntamiento de Calahorra o en la Administración General, tengan similares retribuciones.

No es así ni por asomo.

Recientemente, CSIF ha hecho público un informe en el que se muestran de manera patente las diferencias salariales genéricas entre las comunidades y la Administración General del Estado.  La Administración General queda muy mal parada en la comparativa, con los sueldos más bajos de todo el espectro.

Una vez más podría ser lícito suponer que dado el especial perfil de la inspección aeronáutica y la alta responsabilidad que tienen que ejercer sus funcionarios, sus sueldos fueran excepciones en el paupérrimo panorama de la Administración General del Estado, la más exigente en cuanto a sus sistemas de provisión y la más austera pagando.

No es así, ni por asomo.

En AESA nos encontramos con que, a diferencia de lo que sucede en el resto de la Administración General del Estado, la mayor parte de los funcionarios inspectores A1 comienzan y acaban su carrera profesional en el nivel de entrada, el 26. Niveles superiores, muy escasos, quedan reservados para libres designaciones, el eufemismo usado en la Administración para los nombramientos “digitales” o “de confianza”. Los A2 lo tienen aún peor. Comienzan en un miserable nivel 20 y terminan, en su casi unánime mayoría, en el 24. En la Administración General del estado los A1 suelen alcanzar con relativa facilidad puestos de concurso nivel 28, y los A2 el nivel 26.

El resultado se puede ver en el siguiente gráfico:

Las diferencias son tan grandes e injustas que exigen una solución. La única viable es el desarrollo de un sistema de carrera profesional que remunere adecuadamente a los funcionarios que se mantengan en su puesto de trabajo para que no necesiten mudarse a otras partes de la Administración y que premie el progreso en experiencia, saber hacer y eficacia en el desempeño de sus funciones.

Los puestos de inspección de especial complejidad y responsabilidad, como lo son los de la mayoría de la Agencia, deberían disponer de algún sistema en ese sentido, al igual que disponen puestos similares en diversas Comunidades Autónomas (Navarra) o en otras partes de la Administración General del Estado (Hacienda), donde se premia la antigüedad y la especial dificultad de las diferentes funciones realizadas sin necesidad de alcanzar una promoción por niveles, la única de la que se dispone ahora mismo y que, por su propia naturaleza, tiene muchas limitaciones.

Dicho sistema no se remedia con política de “cerrojazo “ (exclusiones) que encierren a los trabajadores como único sistema que remedie la situación de “fuga de cerebros” que sufre la Agencia, incapaz de aumentar su personal por muchas y numerosas Ofertas de Empleo  Público con las que se la quiera dotar.

Los remedios para la retención del talento pasan por una adecuada consideración como bien escaso y valioso de los únicos recursos realmente importantes para que una organización como AESA realice su función que no son las sedes o los ordenadores sino los trabajadores que realizan el trabajo que asegura una buena seguridad en el transporte aéreo español.

CSIF lo ha luchado así ultimamente:

https://elpais.com/economia/2017/11/27/actualidad/1511776591_366038.html

http://www.abc.es/economia/abci-funcionarios-estado-cobran-hasta-21600-euros-menos-diez-comunidades-201711271328_noticia.html

Los funcionarios del Estado cobran hasta 21.600 euros menos que los autonómicos

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