Aviación Digital, Sp.- El arrendador de aeronaves Avolon ha hecho público este 9 de octubre de 2026 pedidos en firme por 250 aviones comerciales, repartidos entre los dos grandes fabricantes: 140 Boeing y 110 Airbus, según informa la publicación especializada FlightGlobal. La operación llama la atención por su tamaño y por cómo distribuye la apuesta entre aviones de pasillo único y de fuselaje ancho.
El pedido, en detalle
Según el desglose publicado, la parte de Boeing asciende a 140 aviones de la familia 737 MAX. La de Airbus suma 110 aparatos: 35 widebodies A330-900 (la variante más grande de la familia A330neo) y 75 aviones de la familia A320neo. FlightGlobal cita que Avolon, con sede en Irlanda, ha comunicado estos pedidos en firme para respaldar su portfolio.
Qué hace un arrendador y por qué estos pedidos importan
Un arrendador de aeronaves, o lessor, compra aviones nuevos directamente a los fabricantes y los cede en arrendamiento a las aerolíneas, que así evitan inmovilizar capital en la compra. Cuando una compañía de este tipo hace un pedido de gran volumen, en la práctica está asegurando huecos de producción que después ofrecerá a sus clientes. En un mercado donde las líneas de montaje de Airbus y Boeing tienen carteras de pedidos muy extensas, disponer de posiciones de entrega es un activo en sí mismo.
Por eso los pedidos de los arrendadores se siguen con atención: son un indicador de cómo esperan estas empresas, que conocen de cerca la demanda de decenas de aerolíneas, la evolución de las necesidades de flota en los próximos años.
Una cartera inclinada hacia el pasillo único
Sumando los 140 737 MAX y los 75 aviones de la familia A320neo, el pedido incluye 215 aviones de pasillo único, es decir, en torno al 86 % del total; los 35 A330-900 representan el 14 % restante. El reparto refleja que el grueso de la demanda de arrendamiento sigue concentrado en los aviones de un solo pasillo, los más versátiles y fáciles de recolocar entre aerolíneas, mientras que la apuesta por el A330-900 añade una posición de fuselaje ancho con un diseño de nueva generación.
También es significativo el equilibrio entre fabricantes: el 56 % de los aviones corresponde a Boeing y el 44 % a Airbus. Para un arrendador, mantener flota de ambas familias reduce la dependencia de un único proveedor y le permite atender a clientes con preferencias distintas.






