Aena activa el Plan Invierno 2024-2025 en 21 aeropuertos clave

La red aeroportuaria española se prepara para enfrentar las inclemencias del invierno con un plan estratégico que prioriza la seguridad y la continuidad operativa: equipamiento especializado, formación intensiva y coordinación con múltiples agentes son los pilares de este esfuerzo.

Nuestros monográficos

- Publicidad -spot_img

Claudia C/Aviación Digital, Sp.- El invierno no da tregua a la aviación. Aena ha puesto en marcha su Plan Invierno 2024-2025, diseñado para garantizar que la nieve y el hielo no interrumpan las operaciones en 21 aeropuertos estratégicos de su red. Esta iniciativa, que cuenta con un presupuesto cercano a los 2,2 millones de euros, incluye medidas preventivas, protocolos de emergencia y la disposición de maquinaria y recursos humanos preparados para responder a las inclemencias meteorológicas.

El contexto de este plan no puede separarse de episodios recientes como la tormenta Filomena, que en enero de 2021 paralizó buena parte del centro de España, incluyendo el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Aquel evento dejó una valiosa lección sobre la importancia de la preparación frente a los extremos climáticos.


Los aeropuertos implicados en el Plan Invierno son aquellos más vulnerables a las nevadas y heladas. Entre ellos se encuentran instalaciones de alta actividad como Barcelona-El Prat, Madrid-Barajas, Palma de Mallorca y Bilbao, además de aeropuertos en regiones especialmente frías como León, Vitoria y Huesca. Aunque no todos los aeropuertos de la red de Aena enfrentan riesgos significativos de hielo o nieve, los que sí lo hacen cuentan con medidas ajustadas a su nivel de exposición.

El despliegue incluye más de 100 vehículos especializados para la retirada de nieve y hielo. Estas máquinas, que combinan cuchillas quitanieves, barredoras y esparcidores de fundente (sólido y líquido), permiten mantener despejadas pistas, calles de rodaje y plataformas de estacionamiento. Además, los aeropuertos disponen de más de 500 toneladas de fundente sólido y 416.000 litros de fundente líquido, materiales esenciales tanto para prevenir la formación de hielo como para su eliminación en caso de acumulación.


Papel clave de la formación y la tecnología

Una característica destacada de este plan es la inversión en formación. Durante el último año, más de 1.400 trabajadores de Aena han recibido más de 7.200 horas de capacitación específica. Esto incluye el manejo de vehículos especializados, el uso de equipos para medir el coeficiente de rozamiento en las pistas y la aplicación de fundentes. Desde 2003, se han formado más de 16.000 personas, acumulando más de 145.000 horas de aprendizaje.

Además de la capacitación del personal, la tecnología juega un rol central. Los vehículos medidores de coeficiente de fricción permiten garantizar que las pistas cumplen con los estándares internacionales establecidos en el Global Reporting Format (GRF), un protocolo diseñado para informar de manera uniforme sobre las condiciones de las superficies en los aeropuertos.


Protocolos claros para situaciones extremas

El Plan Invierno establece procedimientos claros para abordar las distintas etapas de las contingencias climáticas. Todo comienza con el monitoreo exhaustivo de las condiciones meteorológicas, en coordinación con la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Si se prevén nevadas o heladas, se activa una fase preventiva que incluye el esparcimiento de fundentes antes de la acumulación de nieve.

Cuando las pistas ya están cubiertas de nieve o hielo, se utilizan medios mecánicos para retirarlos. Este proceso se lleva a cabo con una precisión mucho mayor que la empleada en carreteras o espacios urbanos, dadas las exigencias de seguridad y operatividad de la aviación. Una vez despejadas, las pistas son inspeccionadas para garantizar que cumplen con los estándares de rozamiento necesarios para el aterrizaje y despegue seguros.


La memoria de Filomena y el futuro de la gestión invernal

El recuerdo de la tormenta Filomena sigue presente en la planificación de Aena. Durante aquel episodio, Madrid-Barajas se vio obligado a cerrar temporalmente debido a la acumulación masiva de nieve, afectando a miles de pasajeros y generando un impacto económico considerable. Aunque el cierre fue inevitable dadas las circunstancias extremas, el incidente subrayó la necesidad de planes más robustos para mitigar los efectos de eventos similares en el futuro.

Aena ha aprendido de esta experiencia y ha reforzado sus medidas, asegurando una mejor coordinación entre sus equipos, las aerolíneas y los servicios de asistencia en tierra. El objetivo no es solo mantener las operaciones, sino también garantizar que los pasajeros puedan confiar en la seguridad y eficiencia del sistema aeroportuario español, incluso en las condiciones más desafiantes.


Modelo de gestión a seguir

El Plan Invierno de Aena se erige como un modelo de gestión integral de contingencias climáticas. Al combinar tecnología avanzada, formación especializada y una logística impecable, la red de aeropuertos está mejor preparada que nunca para enfrentar el rigor del invierno. Este esfuerzo no solo es crucial para la continuidad de las operaciones, sino también para reforzar la confianza en el sistema aeroportuario español como un referente en la aviación internacional.

Más artículos

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí


Todos los canales

Últimos artículos