Aviación Digital, Sp.- La licitación DSA-21/2026 de Aena ha encendido las alarmas en La Gomera: la Agrupación Socialista Gomera (ASG) advierte de que el aeropuerto podría seguir operando con AFIS —en lugar de pasar a ATC— y, además, abrir la puerta a una torre digital/remota cuya certificación dependería de la AESA. Con el senador Fabián Chinea al frente, ASG ha pedido por escrito al Gobierno que aclare el plan y su impacto en la operatividad de vuelos esenciales en una isla donde la conectividad es crítica.
La polémica no es solo tecnológica: es un debate sobre nivel de servicio y modelo de prestación en aeropuertos insulares. En su iniciativa, ASG pide aclarar si el AFIS (Servicio de Información de Vuelo de Aeródromo) seguirá en La Gomera y por qué no se migraría a ATC (Air Traffic Control, control de tránsito aéreo), un cambio que elevaría el tipo de servicio prestado en torre.
El elemento nuevo es el requisito contractual de preparar la implantación de una “torre/dependencia digital (remota)” y su certificación bajo marco y supervisión del regulador nacional, la AESA.
En paralelo, el debate sobre torres remotas ya ha generado fricción en otros aeropuertos: los sindicatos de controladores han advertido públicamente que una torre remota puede introducir limitaciones operativas en ciertos escenarios (por ejemplo, detección visual y condiciones meteorológicas), un argumento que ASG usa como referencia en su iniciativa.
La posición de ASG y la dimensión territorial en Canarias
En su nota, ASG enmarca el asunto como conectividad esencial y cohesión territorial, especialmente en islas periféricas, y reclama participación institucional canaria en decisiones sobre infraestructuras estratégicas (menciona el Estatuto de Autonomía de Canarias desde 2018).
La batería de preguntas al Gobierno se centra en tres puntos:
ASG pregunta al Gobierno tres cosas muy concretas: si La Gomera seguirá con AFIS y, en ese caso, por qué no se implanta un servicio ATC de torre; por qué Aena incluye en la licitación la obligación de presentar un plan para implantar una torre digital/remota; y, sobre todo, si Aena pretende desplegar esa torre remota en La Gomera pese al rechazo expresado desde instituciones de la isla, y bajo qué condiciones operativas y de certificación por parte de la AESA.






