Aviación Digital, Sp.- Fly2Galicia ha protagonizado en las últimas horas numerosos titulares que anuncian el nacimiento de una “nueva aerolínea gallega” o incluso de una “nueva aerolínea española”. La apertura de su página web, la puesta a la venta de vuelos y el anuncio de ocho destinos desde Santiago de Compostela han reforzado esa percepción. Sin embargo, un análisis de la documentación mercantil y, sobre todo, de las condiciones legales publicadas por la propia empresa dibuja una realidad técnicamente diferente.
Fly2Galicia no es, al menos en su configuración actual, un nuevo operador aéreo español con Certificado de Operador Aéreo —AOC— propio. Y no se trata de una interpretación de Aviación Digital, lo dice expresamente la propia Fly2Galicia.
Una marca comercial, no el titular del AOC
El aviso legal publicado por Fly2Galicia identifica el proyecto como una marca comercial de Aviation & Mobility Services Group, S.L., sociedad domiciliada en la plaza de la Quintana de Santiago de Compostela.
En ese mismo documento se establece que los vuelos comercializados con la marca Fly2Galicia podrán ser realizados por compañías aéreas debidamente autorizadas y se introduce una precisión especialmente relevante desde el punto de vista aeronáutico: la comercialización de un vuelo bajo esa marca no implica que Aviation & Mobility Services Group sea titular del AOC utilizado para efectuarlo.
Es decir, Fly2Galicia puede vender el producto, establecer la red de destinos, definir su política comercial y presentarlo bajo su propia marca, pero la operación aérea propiamente dicha —avión, tripulación y responsabilidades inherentes al transportista efectivo— corresponde a otra compañía aérea certificada.
Las Condiciones Generales de Transporte son todavía más explícitas: Fly2Galicia define a Aviation & Mobility Services Group como comercializador y señala que, cuando los vuelos sean realizados por FLYYO S.R.L., esta compañía tendrá la condición de transportista efectivo bajo el correspondiente acuerdo de charter o wet lease.
La distinción puede parecer semántica para un pasajero que únicamente desea comprar un Santiago-Praga o un Santiago-Múnich. Para el sector aeronáutico, no lo es.
El avión será de FLYYO y el AOC también
Detrás de la operación aparece FLYYO S.R.L., compañía con sede en Bucarest y especializada precisamente en servicios ACMI y charter.
La Autoridad Aeronáutica Civil Rumana registra actualmente a FLYYO —anteriormente Aerro Direkt— como organización autorizada para operaciones de transporte aéreo comercial, CAT, y vincula a ella tres aeronaves con matrículas YR-ADA, YR-ADC y YR-ADD.
FLYYO declara operar Airbus A320-214, configurados con 180 plazas y motorizados con CFM56-5B4/P. La compañía ofrece estos aviones específicamente en el mercado ACMI, el mismo modelo señalado en la documentación contractual de Fly2Galicia.
Por tanto, si se mantiene la estructura anunciada, cuando un pasajero compre un vuelo bajo la marca Fly2Galicia estará adquiriendo un servicio comercializado por una sociedad española, pero el vuelo será materialmente ejecutado bajo la estructura operacional y las autorizaciones del transportista efectivo rumano.
Es una diferencia fundamental frente a la imagen que transmite el concepto de “nueva aerolínea española” utilizado estos días en numerosos titulares.
¿Qué es entonces Fly2Galicia?
La descripción técnicamente más ajustada sería la de una marca aérea o comercializador de servicios aéreos que externaliza la operación mediante wet lease/ACMI a un operador certificado.
En un contrato ACMI —Aircraft, Crew, Maintenance and Insurance— el operador aporta normalmente aeronave, tripulación, mantenimiento y seguro. La empresa que contrata esa capacidad puede, entretanto, construir su programación, distribución y producto comercial alrededor de esos vuelos.
No hay nada excepcional ni irregular, por sí mismo, en utilizar esta estructura, así empezo la compañía del Grupo IAG, LEVEL. El ACMI es una herramienta habitual en la aviación comercial europea para aumentar capacidad, sustituir aeronaves, desarrollar programas estacionales o incluso sostener determinados modelos de negocio.
La cuestión relevante en el caso de Fly2Galicia no es, por tanto, cuestionar la utilización de un wet lease, sino identificar correctamente quién desempeña cada función.
Fly2Galicia es la marca visible para el mercado. Aviation & Mobility Services Group es la sociedad española que la explota, y FLYYO es el operador aéreo que aparece identificado para realizar materialmente los vuelos.
La sociedad que está detrás figura como agencia de viajes
La consulta del Registro Mercantil aporta otro dato que ayuda a comprender la estructura del proyecto.
Aviation & Mobility Services Group, S.L. comenzó sus operaciones el 26 de enero de 2026. Su actividad principal inscrita corresponde al CNAE 79.11, “Actividades de las agencias de viajes”. La sociedad tiene domicilio en Santiago de Compostela y aparece constituida por Gueorgui Iavorov Popov Popov como socio único y administrador único.
La sociedad española que hay detrás de Fly2Galicia no aparece constituida como operador de transporte aéreo, sino con la actividad principal de agencia de viajes.
Ocho destinos y un A320 desde Santiago
Nada de lo anterior significa que el proyecto comercial no exista. Fly2Galicia ha activado su web y presenta ocho conexiones directas desde Santiago-Rosalía de Castro: Alicante, Granada, Zaragoza, Venecia, Milán, Praga, Múnich y Bruselas. La programación anunciada suma 17 frecuencias semanales y está diseñada alrededor de un Airbus A320 de 180 plazas.
La página permite además acceder al entorno de reservas y gestión del PNR y anuncia distribución para agencias mediante GDS a través de Hahn Air.
El inicio de las operaciones está previsto para el 1 de diciembre de 2026. Diferentes medios han informado también de planes para incorporar un segundo avión posteriormente y ampliar la red, aunque estas fases futuras deben entenderse todavía como objetivos empresariales y no como capacidad operacional desplegada.
Un modelo que depende especialmente del proveedor ACMI
La estructura elegida tiene ventajas evidentes para una empresa que quiere entrar en el mercado sin afrontar desde el primer día el largo y complejo proceso de construir un operador aéreo propio. Pero también concentra buena parte del riesgo operacional en la relación con el proveedor ACMI.
Con una programación inicial sustentada en un único A320, la continuidad del programa dependerá de factores como la disponibilidad efectiva de la aeronave, capacidad de sustitución ante un AOG, mantenimiento, disponibilidad de tripulaciones y condiciones establecidas en el contrato entre las partes.
FLYYO dispone de actividad y aeronaves registradas para transporte aéreo comercial en Rumanía, algo que permite diferenciar el proyecto actual de una simple declaración de intenciones sin operador identificable.
Sin embargo, no consta públicamente qué matrícula concreta será destinada a la base de Santiago, y Aviación Digital tampoco ha localizado hasta el momento un comunicado corporativo de FLYYO anunciando directamente la adjudicación o firma del programa Fly2Galicia. Ese será uno de los elementos a seguir durante los próximos meses.
Incluso la responsabilidad frente al pasajero distingue ambas figuras
Las propias condiciones de Fly2Galicia contienen otra pista reveladora. En materia de responsabilidad derivada directamente del transporte aéreo, el documento establece que esta corresponderá al transportista efectivo, de acuerdo con el Convenio de Montreal, la normativa europea y la legislación aplicable. Y añade que, cuando el vuelo sea operado por FLYYO, resultarán aplicables las disposiciones correspondientes de sus condiciones de transporte.
La documentación también contempla expresamente la posibilidad de modificar horarios, sustituir la aeronave o, cuando resulte necesario y legalmente posible, cambiar incluso el transportista efectivo.
De nuevo: Fly2Galicia comercializa. El operador certificado vuela.
¿Nueva aerolínea gallega? El titular necesita un asterisco
Fly2Galicia constituye indudablemente un nuevo proyecto empresarial gallego vinculado al transporte aéreo, con una marca propia, una red comercial propia y vuelos que pretende comercializar desde Santiago.
Pero denominarlo sin más “nueva aerolínea gallega” puede inducir al lector a asumir que Galicia contará desde diciembre con un nuevo operador aéreo certificado, con su propio AOC, aeronaves incorporadas a ese certificado y una estructura operacional propia.
Eso no es lo que refleja actualmente la documentación disponible.
Lo que está naciendo es una empresa gallega que comercializará una red de vuelos bajo la marca Fly2Galicia y que ha escogido para ejecutarlos un modelo de externalización operacional mediante un operador rumano especializado en ACMI.
Será perfectamente posible ver un producto llamado Fly2Galicia en Santiago, comprar sus billetes y viajar dentro de su programa comercial. Pero, desde la perspectiva estrictamente aeronáutica, quien volará el avión será el titular del AOC que efectúe el servicio. Y ese operador, según la propia documentación de Fly2Galicia, es FLYYO.
Ese matiz es precisamente el que permite separar el nombre que aparece en la publicidad de la compañía que, llegado el 1 de diciembre, tendrá la responsabilidad de poner realmente el Airbus A320 en el aire.






