Aviación Digital, Sp.- Según el resumen publicado por la agencia estadounidense, el avión, operado por 21 Air en nombre de Amazon Air en la ruta entre San Juan de Puerto Rico y Miami, intentó abortar el aterrizaje segundos antes de salirse de la pista 30, en un accidente ocurrido el domingo 6 de septiembre de 2026 hacia las dos de la tarde, hora local.
Los segundos previos al accidente
De acuerdo con el resumen del NTSB, la grabación de la cabina recoge que, aproximadamente un minuto y 42 segundos antes del impacto, uno de los pilotos advirtió en varias ocasiones de un exceso de velocidad durante la aproximación. Unos 30 segundos antes del final de la grabación se registró un sonido compatible con la toma de contacto del avión con la pista y, apenas 15 segundos después, uno de los pilotos pidió expresamente un «motor y al aire» (go-around) para abortar el aterrizaje. Cinco segundos más tarde, el avión ya se había salido de la pista.
Los datos del registrador de vuelo muestran que las palancas de potencia se movieron de forma compatible con un intento de motor y al aire, pero los aerofrenos y los inversores de empuje no llegaron a desplegarse, y los frenos se volvieron a aplicar hasta el momento del impacto. El Boeing 767-300 siniestrado, matriculado N1997A y con 32 años de antigüedad, transportaba unos 14.500 kilogramos de carga, principalmente lentillas de contacto, cuando se salió por el extremo de la pista 30, atravesó el perímetro del aeropuerto y colisionó con una furgoneta de una empresa de limpieza y con un vehículo en una vía cercana.
Cinco víctimas mortales en tierra
Las cinco personas fallecidas se encontraban en los vehículos alcanzados por el avión fuera del recinto aeroportuario; ninguno de los dos pilotos, que resultaron heridos y fueron atendidos y dados de alta, perdió la vida. Otras dos personas permanecían en estado crítico y una más en estado estable, según los últimos partes médicos citados por la prensa estadounidense en el momento de la publicación del NTSB. La Administración Federal de Aviación (FAA) decretó un cierre temporal de operaciones (ground stop) en el aeropuerto de Miami tras el suceso.
Una investigación en curso
El NTSB tenía previsto entrevistar a ambos pilotos el propio 9 de septiembre, pero la agencia, presidida por Jennifer Homendy, no ha adelantado conclusiones sobre las causas del accidente ni ha emitido todavía recomendaciones de seguridad. El organismo continúa examinando las condiciones meteorológicas en el momento del aterrizaje, la posible existencia de viento de cola y la estabilidad de la aproximación, y prevé publicar un informe preliminar en las próximas semanas. No se ha determinado si el intento de motor y al aire fue una decisión tardía de la tripulación o la respuesta a algún otro factor detectado durante el aterrizaje.






