Aviación Digital, Sp.- El pasado 20 de marzo, operadores de drones ucranianos destruyeron un helicóptero de ataque ruso Kamov Ka-52 «Alligator» utilizando un dron de visión en primera persona (FPV) guiado por fibra óptica. El derribo se produjo cerca de la localidad de Nadiivka, en la región de Donetsk, demostrando la vulnerabilidad de las plataformas aéreas tradicionales ante nuevas amenazas asimétricas. Una aeronave militar valorada en aproximadamente 16 millones de dólares fue neutralizada por un sistema no tripulado de bajo coste, marcando un hito en la evolución de la guerra aérea moderna.
Detalles de la Intercepción
La operación fue ejecutada por la tripulación «Baltyka» del batallón Sky Predators, integrado en la 59ª Brigada de Asalto Separada de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania. Robert «Magyar» Brovdi, comandante de estas fuerzas, confirmó que el helicóptero fue neutralizado mediante un sistema FPV conectado físicamente por un carrete de cable óptico. Esta tecnología, fabricada por la empresa ucraniana General Chereshnya, garantiza una transmisión de video nítida y hace que el dron sea completamente inmune a los sistemas de guerra electrónica (EW) rusos.
El dron FPV impactó directamente contra un pilón de armamento del helicóptero que transportaba cohetes no guiados S-8. Tras sufrir el impacto, el Ka-52 logró mantenerse en el aire durante unos cuatro kilómetros antes de verse obligado a realizar un aterrizaje de emergencia y comenzar a arder. Aunque la tripulación sobrevivió al aterrizaje e intentó huir de los restos de la aeronave, un enjambre secundario de drones del 1er Batallón de la 414ª Brigada localizó y abatió a ambos pilotos rusos en la zona.
Contexto de las Operaciones
Analistas militares del grupo In Factum han evaluado que el Ka-52 volaba a unos seis kilómetros de la línea de contacto. La aeronave se encontraba realizando misiones de apoyo aéreo cercano para respaldar las ofensivas terrestres rusas en el sector de Pokrovsk, una de las zonas más disputadas del frente oriental. Esta pérdida eleva a 350 el número total de helicópteros rusos destruidos desde el inicio de la invasión a gran escala, según datos del Estado Mayor ucraniano.
El incidente representa el segundo helicóptero ruso derribado por la 59ª Brigada, que ya logró destruir un Mi-8 en septiembre de 2025. Reconociendo la importancia táctica de esta operación, el presidente Volodymyr Zelenskyy ha condecorado a cuatro soldados de la brigada con órdenes al valor por su eficacia en el despliegue de estos sistemas no tripulados.






