Aviación Digital, Sp.- El XII OpenDay MAD ha reunido este 29 de mayo a 150 aficionados a la fotografía aeronáutica en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, en una iniciativa que merece ser aplaudida por acercar la operación aeroportuaria al público especializado sin perder de vista la seguridad y la gestión ordenada de los accesos.
Una jornada para mirar la operación desde dentro
El Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas ha celebrado este viernes 29 de mayo el XII OpenDay MAD, una cita que ha reunido a 150 spotters, término utilizado para los aficionados que observan, identifican y fotografían aeronaves, especialmente durante maniobras de despegue, aterrizaje o rodaje.
Según la fotonoticia difundida por Aena, la actividad se ha desarrollado en colaboración con la Asociación AIRE, entidad dedicada a la promoción de la cultura aeronáutica. La asociación se presenta como una organización sin ánimo de lucro creada en el año 2000 y orientada a fomentar el conocimiento de la aviación entre sus socios y la sociedad.
Durante la sesión matinal, los participantes se situaron en un espacio próximo a la pista 14R/32L, orientado hacia la terminal T2, desde donde pudieron fotografiar distintas aeronaves durante las maniobras de despegue y aterrizaje, así como en sus desplazamientos por la plataforma.
Una iniciativa que suma cultura aeronáutica y seguridad operacional
La jornada tiene un valor que va más allá de la fotografía. En un gran aeropuerto comercial como Madrid-Barajas, abrir espacios controlados para spotters permite canalizar una afición creciente en condiciones compatibles con la seguridad aeroportuaria, la coordinación operativa y el respeto a las zonas restringidas.
En ese sentido, la iniciativa de Aena es especialmente positiva: reconoce a una comunidad que documenta la actividad aérea diaria, da visibilidad al trabajo de aerolíneas, tripulaciones, handling, mantenimiento y control operacional, y al mismo tiempo ofrece un marco ordenado para una práctica que, fuera de espacios habilitados, puede generar dudas o restricciones.
El propio formato del OpenDay MAD contribuye a profesionalizar la relación entre aeropuerto y comunidad aeronáutica. No se trata solo de permitir la toma de imágenes, sino de hacerlo desde ubicaciones definidas, con acompañamiento organizativo y con una selección de puntos que permiten observar operaciones sin interferir en ellas.
El Mirador de Spotters, infraestructura para una afición consolidada
Aena indica que, durante la tarde, el grupo tiene previsto trasladarse al Mirador de Spotters, una terraza de 2.100 metros cuadrados habilitada por el aeropuerto madrileño para estos aficionados. Desde allí, los participantes pueden observar las pistas, la terminal T4S y la torre de control.
Este tipo de espacios tiene relevancia para el sector porque convierte una actividad informal en una experiencia compatible con la infraestructura aeroportuaria. En aeropuertos con alta densidad operacional, la existencia de zonas específicas para observación y fotografía ayuda a separar claramente los usos públicos de los entornos operativos.
También aporta valor reputacional. Para un gestor aeroportuario, facilitar puntos de observación no solo mejora la relación con los entusiastas de la aviación; también proyecta una imagen de apertura, transparencia y cercanía hacia una comunidad que suele actuar como prescriptora de cultura aeronáutica.






