El Airbus A350-1000ULR completa 24 horas sin escalas de Melbourne a Toulouse

El vuelo de desarrollo de 23.076 kilómetros lleva al límite el nuevo A350 de Qantas antes de que Project Sunrise conecte Sídney con Londres sin escalas desde octubre de 2027.

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Aviación Digital, Sp.- Volar durante más de 20 horas con pasajeros exige algo más que combustible suficiente. Airbus necesita demostrar márgenes operativos, gestión de combustible, confort de cabina y descanso de las tripulaciones antes de que Qantas pueda abrir la próxima frontera del ultra largo radio. El primer A350-1000ULR de pruebas acaba de superar uno de los ensayos más exigentes del programa: 24 horas y 24 minutos en el aire entre Melbourne y Toulouse.

El Airbus A350-1000ULR destinado al programa Project Sunrise de Qantas aterrizó en Toulouse, Francia, en la mañana del 28 de julio, después de completar un vuelo sin escalas desde Melbourne de 24 horas y 24 minutos y recorrer 12.460 millas náuticas, unos 23.076 kilómetros. Airbus lo describe como el vuelo de desarrollo más largo realizado por este A350-1000ULR.

Una ruta deliberadamente larga para llevar el A350-1000ULR al límite

El recorrido no pretendía reproducir una futura ruta comercial entre Australia y Francia. Airbus diseñó la misión para extender la duración y obtener datos en un escenario operacional especialmente exigente.

Desde Melbourne, el A350-1000ULR voló hacia el noreste sobre el Pacífico, pasó hacia Norteamérica, atravesó Estados Unidos y Canadá, cruzó el Atlántico al sur de Groenlandia, continuó sobre Reino Unido y finalmente descendió hacia Toulouse. Airbus explicó que la trayectoria septentrional sobre el Atlántico ayudaba además a evitar posibles conflictos con las rutas oceánicas publicadas y con la planificación del ATC (Air Traffic Control, control de tránsito aéreo).

El vuelo completaba una campaña de ida y vuelta iniciada el 23 de julio, cuando el MSN707 salió de Toulouse rumbo a Melbourne. Ese primer tramo terminó en Australia el 24 de julio después de 19 horas y 12 minutos, de acuerdo con Qantas y datos publicados tras la llegada.

La diferencia entre ambos tiempos responde, entre otros factores, al perfil de ensayo y a la ruta seleccionada para el regreso. El objetivo del segundo vuelo no era demostrar cuál sería el tiempo habitual de un servicio de pasajeros, sino acumular información en condiciones que excediesen las necesidades previstas para Project Sunrise.

Qué estaba probando realmente Airbus durante las 24 horas

Airbus clasifica estos vuelos como pruebas de desarrollo, no como vuelos de certificación. Esa distinción es importante: la misión buscaba validar y completar puntos de ensayo del diseño antes de la entrada en servicio, mientras que la certificación regulatoria constituye un proceso diferente.

El fabricante estableció como referencia demostrar que la aeronave puede soportar una operación de 23 horas de block time, es decir, desde la liberación del freno de estacionamiento en origen hasta volver a accionarlo en el estacionamiento de destino. Ese margen está pensado para cubrir una misión prevista de hasta 21 horas y 40 minutos de vuelo, además de rodaje, esperas o contingencias como un posible desvío.

Dos áreas concentraron buena parte del trabajo técnico: el sistema de climatización de cabina y la gestión de combustible, incluida la nueva RCT (Rear Centre Tank, depósito central trasero).

Aquí existe una diferencia de precisión entre las comunicaciones públicas. Airbus cifra técnicamente la capacidad del RCT en 20.900 litros, mientras que Qantas describe el avión comercialmente como equipado con un depósito adicional de 20.000 litros.

El MSN707 está equipado además con instrumentación específica de ensayos. Airbus utilizó la misión para medir parámetros de climatización, completar puntos pendientes del sistema de combustible y evaluar el nuevo compartimento doble de descanso para pilotos diseñado para las operaciones ULR (Ultra Long Range, ultra largo alcance).

Cinco pilotos y una gestión específica de la fatiga

El piloto de pruebas de Airbus Xavier Pepin fue el comandante del vuelo Melbourne-Toulouse. A bordo viajaron cinco pilotos: tres de Airbus y dos de Qantas, Andrew Coull y David Summergreene, estos últimos ya habilitados en el A350 pero sin experiencia previa en la variante ULR. También participaron ingenieros de ensayos encargados de supervisar los sistemas y coordinar las mediciones.

Para gestionar la fatiga, el equipo organizó turnos de cuatro horas con rotaciones cada dos horas, permitiendo que los pilotos entrantes coincidieran temporalmente con los salientes y mantuvieran la continuidad operacional durante los relevos.

Ese procedimiento de ensayo no implica que Qantas vaya a utilizar exactamente el mismo esquema cuando comiencen los servicios comerciales. La configuración definitiva de las tripulaciones, los procedimientos de descanso y los límites aplicables formarán parte de la preparación operacional y regulatoria de las rutas.

Project Sunrise apunta a octubre de 2027

El vuelo acerca a Qantas a su objetivo de conectar la costa este australiana con Europa y Norteamérica sin escalas. La compañía encargó 12 A350-1000ULR en mayo de 2022 y actualmente prevé recibir su primer avión para operación comercial, denominado Vega, en abril de 2027.

Los vuelos diarios sin escalas Sídney-Londres están previstos desde octubre de 2027, y los billetes deberían salir a la venta en febrero de ese año. Qantas mantiene Sídney-Nueva York como la siguiente ruta de Project Sunrise, aunque todavía no ha comunicado su fecha de lanzamiento. Tanto las entregas como el inicio de los servicios están sujetos a certificación y aprobaciones regulatorias.

Cada A350-1000ULR de Project Sunrise contará con 238 plazas distribuidas en cuatro cabinas, una densidad particularmente baja para un A350. Qantas ha diseñado el producto alrededor de las necesidades de vuelos cercanos a las 20 horas, con seis suites de First, cabina Business, Premium Economy, Economy y una zona específica de bienestar.

La aerolínea también ha iniciado la preparación de sus equipos. Según sus previsiones, más de 360 pilotos y 1.200 tripulantes de cabina estarán formados para operar la flota cuando se incorpore el duodécimo A350-1000ULR.

Más de 3,6 millones de personas siguieron el vuelo

La dimensión del ensayo trascendió el ámbito técnico. Más de 3,6 millones de personas siguieron la aeronave a través de Flightradar24, lo que convirtió la operación Melbourne-Toulouse en el segundo vuelo más seguido en la historia de la plataforma, según datos recogidos por Reuters.

El vuelo anterior Toulouse-Melbourne ya había generado cerca de tres millones de seguimientos. La segunda misión superó esa cifra al pasar por el Pacífico, Norteamérica, Atlántico y Europa antes de regresar a la base industrial de Airbus.

Como referencia histórica, un Boeing 777-200LR realizó en 2005 un vuelo de demostración de 21.601,7 kilómetros en 22 horas y 42 minutos entre Hong Kong y Londres. Airbus ha señalado a medios australianos que la reciente misión fue, al menos, el vuelo más largo realizado por un avión Airbus, mientras se estudia si procede algún reconocimiento formal adicional. Por ello, resulta más preciso hablar por ahora de récord de desarrollo de Airbus que de un récord mundial oficialmente homologado.

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