La privatización parcial de TAP Air Portugal ha entrado en su fase decisiva. Tras la retirada de IAG meses atrás, el proceso queda reducido a un duelo entre Air France-KLM y Lufthansa, dos de los mayores grupos aéreos de Europa.
Ambos han presentado ofertas vinculantes para adquirir una participación cercana al 45% de la aerolínea portuguesa y ahora será el Gobierno de Portugal quien valore cuál de los proyectos encaja mejor con sus objetivos estratégicos.
La operación no solo determinará el futuro de TAP, sino que también influirá en el equilibrio del mercado aéreo europeo, especialmente en las conexiones entre Europa, América y África.
Air France-KLM apuesta por reforzar el papel de Lisboa
La propuesta presentada por Air France-KLM contempla la compra de entre el 44,9% y el 49,9% del capital de TAP. El grupo franco-neerlandés ha trasladado al Ejecutivo portugués un plan industrial en el que Lisboa seguiría siendo el gran centro de operaciones de la compañía en el sur de Europa.
Entre los compromisos incluidos en la oferta destaca el fortalecimiento de las rutas hacia Brasil, Norteamérica y diversos países africanos, mercados donde TAP mantiene una posición privilegiada gracias a los lazos históricos de Portugal. También plantea impulsar la actividad de mantenimiento aeronáutico en territorio portugués y conservar el peso estratégico de la compañía dentro del país.
Con esta estrategia, Air France-KLM pretende aprovechar la posición geográfica de Lisboa como puerta de entrada entre continentes y ampliar su presencia en mercados donde la demanda continúa creciendo.
Lufthansa confía en su experiencia integrando aerolíneas
La alternativa alemana pone el foco en la capacidad demostrada por Lufthansa para incorporar compañías sin perder su identidad. El grupo recuerda que ya ha integrado con éxito aerolíneas como SWISS, Austrian Airlines, Brussels Airlines e ITA Airways, manteniendo todas ellas su marca comercial y buena parte de su estructura operativa.
El consejero delegado del grupo, Carsten Spohr, considera que TAP representa el siguiente paso natural dentro de esa estrategia de expansión. Además, sostiene que Lufthansa dispone de la dimensión financiera, la experiencia operativa y la estabilidad necesarias para impulsar el crecimiento de la compañía portuguesa.
La propuesta busca convencer a Portugal de que la aerolínea podrá desarrollarse manteniendo su identidad nacional, al tiempo que se beneficiará de pertenecer a uno de los mayores grupos del sector.
¿Cuánto podría valer la participación?
Ninguna de las dos empresas ha hecho público el importe económico ofrecido. Sin embargo, distintos analistas especializados calculan que el 44,9% de TAP podría alcanzar una valoración cercana a los 700 millones de euros.
El precio será un elemento importante, aunque no el único. El Gobierno portugués ha insistido desde el inicio del proceso en que el proyecto industrial y las garantías sobre el futuro de la compañía tendrán un peso determinante en la decisión final.
La retirada de IAG cambió el escenario
Hasta principios de año también competía IAG, matriz de Iberia, Vueling, British Airways y Aer Lingus. Sin embargo, el grupo decidió abandonar el proceso al considerar insuficientes las condiciones planteadas por el Ejecutivo portugués.
La principal discrepancia estaba relacionada con el control accionarial. Portugal pretende conservar el 50,1% de TAP, mientras que únicamente pondrá en manos del comprador alrededor del 45% del capital y reservará un 4,9% para los trabajadores.
IAG defendía que, para acometer una transformación profunda de la aerolínea, necesitaba disponer de una vía clara hacia la mayoría accionarial en el futuro. Al no obtener ese compromiso, optó por retirarse de la puja para proteger los intereses de sus accionistas.
Portugal busca un socio sin perder el control
El Ejecutivo luso afronta esta privatización con un planteamiento distinto al de procesos anteriores. El objetivo consiste en atraer un gran inversor internacional capaz de aportar recursos, experiencia y nuevas oportunidades comerciales sin renunciar al control público de la empresa.
El Ministerio de Finanzas portugués considera que tanto Lufthansa como Air France-KLM han presentado planes industriales sólidos y compatibles con el desarrollo de TAP, motivo por el que ambos fueron invitados a presentar sus ofertas económicas vinculantes.
Tras recibir la documentación definitiva, las autoridades portuguesas analizarán todos los aspectos de las propuestas antes de anunciar qué grupo será el nuevo socio estratégico de la aerolínea. La decisión definitiva se espera para finales del verano, cuando concluirá uno de los procesos empresariales más relevantes del sector aéreo europeo.






