Aviación Digital, Sp.- La marcha, bajo el lema «Juntos por nuestro futuro», ha tenido su punto de encuentro a las 11:30 horas de este sábado, 12 de septiembre de 2026, en la Plaza de Colón (carriles centrales, sentido sur-norte, a la altura de la calle Goya), y ha discurrido por los carriles centrales del paseo de la Castellana, con una primera parada ante el Ministerio de Defensa antes de continuar por la vía lateral hasta sus paradas finales ante el Ministerio de Industria y Turismo y el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. Los sindicatos convocantes organizaron autobuses desde varias plantas de Airbus en España, entre ellas Getafe, para facilitar la concentración de la plantilla en Madrid. La convocatoria llega apenas tres días después de que los trabajadores de Airbus en España decidieran, por un estrechísimo margen, mantener el paro indefinido.
Un preacuerdo que no convence a todos
La huelga indefinida en las plantas españolas de Airbus arrancó el 25 de agosto de 2026, convocada por UGT, CGT y ÚTIL. El 4 de septiembre, la dirección de la compañía alcanzó un preacuerdo con CCOO, SIPA y ATP —con la mediación del Ministerio de Industria y Turismo— que contempla la recuperación del 7,95% de poder adquisitivo hasta 2029, mediante incrementos ligados al IPC real, un pago único de 2.000 euros brutos en octubre y el mantenimiento de las condiciones actuales de teletrabajo. Ese preacuerdo se someterá a un referéndum vinculante entre la plantilla a lo largo de septiembre. CGT y ÚTIL, dos de los tres sindicatos convocantes de la huelga, no participaron en esa negociación; CGT ha presentado además una denuncia contra el ministro Jordi Hereu y la empresa por negociar al margen de su representación.
La votación celebrada los días 7 y 8 de septiembre para decidir si se pausaba la huelga arrojó un resultado muy ajustado: un 51,23% de los votos a favor de mantener el paro indefinido frente a un 48,77% partidario de suspenderlo, una diferencia de apenas 67 votos. El conflicto afecta a cerca de 14.000 empleados de Airbus en España, de los que unos 9.000 trabajan en la planta de Getafe; el resto se reparte entre los centros de Illescas, Albacete, Cádiz, Tablada y San Pablo.

El precedente de julio
No es la primera vez que un preacuerdo genera este tipo de fractura. El conflicto había arrancado el 1 de julio con un paro convocado por SIPA, al que se sumó CCOO el día 14. El 17 de julio, empresa y sindicatos alcanzaron un primer preacuerdo con una subida salarial del 12% para 2026-2027, pero la plantilla lo rechazó en referéndum el 24 de julio, por un 49,15% de votos en contra frente a un 45,95% a favor, con una participación del 81,44%. Ese episodio, vivido por buena parte de la plantilla como una ruptura de confianza, es uno de los antecedentes directos de la desconfianza con la que ahora se afronta el referéndum de septiembre.
De la Castellana a los ministerios
Con esta marcha, los sindicatos convocantes han buscado presionar directamente a la Administración, después de que el Ministerio de Industria y Turismo, encabezado por Jordi Hereu, mediara en las negociaciones que desembocaron en el preacuerdo del 4 de septiembre. El recorrido oficial ha discurrido por los carriles centrales del paseo de la Castellana, con una primera parada ante el Ministerio de Defensa, y ha culminado simbólicamente ante el Ministerio de Industria y Turismo y, en segundo término, ante el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa —el otro departamento con competencias directas sobre el sector—, representados por la dirección de la compañía, presidida a nivel de grupo por Guillaume Faury, y la representación sindical. La organización pidió expresamente no invadir los carriles del sentido contrario ni las vías laterales, salvo en el tramo posterior a la parada de Defensa. CCOO, SIPA y ATP, firmantes del preacuerdo, no se sumaron a la protesta.

Una plantilla masiva, más allá de las siglas sindicales
Las imágenes captadas durante el recorrido muestran una afluencia multitudinaria, con columnas de manifestantes ocupando varios carriles del paseo de la Castellana durante buena parte de la mañana; al cierre de esta información no se ha difundido todavía una cifra oficial de asistencia. Entre las pancartas desplegadas destacaba una de gran formato con el lema «Airbus, sindicatos, ministerio: sin la plantilla no hay acuerdo», que resume el tono de una movilización que, según han explicado a Aviación Digital fuentes de ÚTIL, ha partido de la propia plantilla más que de la estructura sindical: los sindicatos convocantes aportan cobertura legal y representación en la mesa de negociación, pero la iniciativa de sostener la huelga y de convocar esta marcha corresponde a los propios trabajadores. Otro cartel, con el lema «Airbus no se vende, se defiende», reflejaba además la preocupación de parte de la plantilla por el futuro industrial de la compañía.
Un conflicto laboral con impacto industrial
Getafe alberga una de las plantas más relevantes de Airbus en España, dedicada a estructuras aeronáuticas y con un peso significativo en la cadena de suministro del fabricante europeo. La prolongación del conflicto se produce en un momento en que Airbus trata de sostener el ritmo de entregas de su cartera comercial, lo que otorga a la negociación salarial española una dimensión que trasciende lo puramente local. El desenlace dependerá en última instancia del referéndum sobre el preacuerdo, cuyo resultado marcará si la huelga indefinida se reactiva con fuerza o si el conflicto se encauza hacia una salida negociada.







Cuando habláis de una paga única de 2000€ en octubre tenéis que explicarlo bien. Esa “paguita” es debido a que a partir de 2028 la empresa nos quiere imponer el llamado “efecto abril” a la subida salarial anual, lo que implica que perdemos 3 meses de subida cada año. Por favor explicar todo no solo lo que le interesa a la empresa.
La razón de la manifestación es principalmente que la dirección de Airbus no se ha sentado ha negociar con el comité de huelga en ningún momento desde el 1 de julio.
Si lo hicieran, el acuerdo se cierra en menos de una semana.