Aviación Digital, Sp.- El 1 de junio de 2009, el vuelo AF447 de Air France, un Airbus A330 que cubría la ruta entre Río de Janeiro y París, se precipitó al Océano Atlántico, cobrando la vida de las 228 personas a bordo, incluyendo 216 pasajeros y 12 tripulantes de 33 nacionalidades.
El accidente, ocurrido en una zona climática ecuatorial compleja, se atribuyó al congelamiento temporal de las sondas Pitot, lo que generó datos erróneos de velocidad, desorientación de los pilotos y un ingreso en pérdida del que el avión no pudo recuperarse.
Tras un juicio inicial en 2023, donde Air France y Airbus fueron absueltos de cargos penales por homicidio involuntario, la Corte de Apelaciones de París inició una nueva audiencia el 29 de septiembre de 2025, que se extenderá hasta el 27 de noviembre. Este proceso, que analiza más de 20,000 documentos en 105 volúmenes, busca determinar si hubo responsabilidad penal por parte de las empresas, en un caso que podría sentar precedentes en la seguridad aérea mundial.
Argumentos clave en la apelación
Las acusaciones de las familias y la fiscalía
Los familiares de las víctimas y los fiscales sostienen que Air France falló en capacitar adecuadamente a los pilotos para manejar el congelamiento de las sondas Pitot y en difundir actualizaciones críticas de procedimientos. Por su parte, Airbus es acusado de minimizar los riesgos asociados con las fallas de las sondas anemométricas y de retrasar las notificaciones a los operadores. Alain Jakubowicz, abogado de varias familias, expresó: “Algunas familias se agotaron y desistieron para pasar página. Otras siguen luchando con uñas y dientes para que se haga justicia y la verdad se establezca claramente en un entorno judicial.”
La defensa de Air France y Airbus
Ambas empresas niegan haber cometido actos penales que contribuyeran al accidente. Air France afirmó: “Continuará demostrando que no cometió ningún delito que causara este accidente.” Airbus, por su parte, se comprometió a cooperar plenamente: “Airbus colaborará en el juicio de apelación con el objetivo de aclarar las causas de este trágico accidente, en línea con nuestro compromiso total con la seguridad aérea.” Ambas enfrentan multas de hasta 225,000 euros (aproximadamente 263,000 dólares) si son declaradas culpables.
La apelación no solo busca justicia para las víctimas del vuelo AF447, sino que también plantea preguntas cruciales sobre la responsabilidad corporativa y la seguridad en la aviación.






