Aviación Digital, Sp.- La carga aérea internacional de América Latina y el Caribe mantuvo el crecimiento en mayo de 2026 pese a un entorno manufacturero desigual y a las tensiones sobre las cadenas de suministro. Brasil y Colombia concentraron buena parte del avance regional, mientras la capacidad programada en aviones cargueros registró una contracción interanual, una combinación que obliga a mirar más allá del dato agregado para entender el comportamiento del mercado.
La carga aérea internacional transportada desde, hacia y dentro de América Latina y el Caribe alcanzó 343.966 toneladas métricas en mayo de 2026, un 3,3% más que durante el mismo mes de 2025, según el último informe de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA). La organización publicó los principales resultados el 27 de julio.
Brasil se mantuvo como el mayor mercado regional, con 82.371 toneladas, seguido de Colombia, con 76.113 toneladas, y México, con 53.115 toneladas. Los datos de ALTA muestran, además, que el crecimiento estuvo especialmente concentrado en Brasil y Colombia, mientras México y Ecuador restaron volumen al balance regional.
Brasil y Colombia concentran el crecimiento
Brasil cerró mayo con un crecimiento interanual del 6,3%, equivalente a 4.871 toneladas adicionales. El volumen fue el segundo mayor registro mensual del país en la serie empleada por ALTA, únicamente por detrás de octubre de 2024, y supuso el tercer mes consecutivo de expansión después de siete meses de contracción.
El avance no estuvo limitado a un único mercado. El informe identifica mayores volúmenes en corredores con Alemania, Italia, España, Colombia y Chile. También señala que las importaciones aéreas brasileñas de equipos eléctricos y electrónicos crecieron un 15%, las de vehículos y autopartes un 26% y las exportaciones aéreas de productos lácteos un 27%. ALTA vincula temporalmente el fuerte incremento del corredor Brasil-Nigeria con mayores importaciones aéreas de fertilizantes procedentes de ese país, aunque advierte que será necesario observar los próximos meses para determinar si se trata de un episodio puntual o de una tendencia.
Colombia aportó incluso más volumen incremental entre los principales mercados. Sus 76.113 toneladas representaron un crecimiento del 7,7%, con 5.451 toneladas adicionales frente a mayo de 2025 y el mayor volumen registrado para un mes de mayo.
El corredor Colombia-Estados Unidos explicó cerca del 60% del incremento colombiano. También destacó Chile, con un volumen próximo al doble del registrado un año antes. Según los datos de comercio exterior utilizados por ALTA, esta evolución coincidió con un crecimiento superior al 20% de las exportaciones chilenas de salmón y trucha hacia Colombia. Por su parte, las exportaciones aéreas colombianas de flores y plantas vivas aumentaron un 23%, mientras los productos incluidos en el capítulo 12 de la clasificación comercial crecieron un 53%.
Norteamérica y Europa siguen dominando los flujos
La distribución geográfica refleja la dependencia de los grandes corredores extrarregionales. Norteamérica concentró el 48,4% de la carga internacional en mayo, seguida de Europa, con un 24,7%, y de los tráficos dentro de Latinoamérica, con un 17,2%. Asia-Pacífico representó el 5,6% y otros mercados el 4,2%.
En conjunto, por tanto, Norteamérica y Europa concentraron más de siete de cada diez toneladas movilizadas. El comportamiento, sin embargo, fue muy distinto según el mercado nacional y el corredor analizado, uno de los principales rasgos del informe de mayo.
Ese carácter desigual también aparece en los países situados por debajo del trío Brasil-Colombia-México.
Panamá movilizó 22.839 toneladas, un 8,9% más interanual. Aunque Estados Unidos siguió siendo su principal mercado, ALTA registró avances con Costa Rica (+18,1%), Ecuador (+21,5%), Chile (+14,8%), Guatemala (+14,4%), República Dominicana (+40,0%) y España (+57,3%).
Perú, por su parte, presentó el mayor crecimiento porcentual entre los principales mercados: 22.187 toneladas y un avance del 10,3%. Cerca de dos terceras partes del volumen adicional estuvieron vinculadas al corredor con Estados Unidos. También aumentaron los tráficos con Chile (+21,9%), Brasil (+21,4%) y Ecuador (+44,2%).
México vuelve a terreno negativo y Ecuador cae un 9%
El contrapunto estuvo en México. El país movilizó 53.115 toneladas, un 4,4% menos que un año antes, lo que representa una reducción de 2.436 toneladas. Se trata de la segunda contracción mensual registrada en 2026 después del crecimiento de abril, aunque el acumulado de enero a mayo continuaba en positivo, con un 1,4% de aumento.
Las mayores reducciones correspondieron a Hong Kong (-30,2%) y Alemania (-14,4%). El mercado con Estados Unidos, en cambio, aumentó un 1,8%.
Chile permaneció prácticamente estable, con 29.554 toneladas y un avance del 0,2%, mientras Ecuador registró la mayor caída entre los principales mercados, con 27.490 toneladas, un 9,0% menos. Costa Rica retrocedió un 1,2%, frente a los incrementos de Argentina (+4,7%) y El Salvador (+3,6%).
La industria manufacturera ofrece señales dispares
La expansión de la carga se produjo mientras algunos de los principales mercados industriales de la región mostraban signos de debilidad.
El índice de gestores de compras (PMI, Purchasing Managers’ Index) manufacturero de Brasil cayó desde 52,6 puntos en abril hasta 49,1 en mayo, entrando por debajo del umbral de 50 que separa expansión y contracción en este indicador. Colombia evolucionó en sentido contrario, desde 50,8 hasta 51,8, mientras México mejoró desde 47,7 hasta 49,6, aunque permaneció en zona contractiva. ALTA atribuye estos datos a los informes PMI de S&P Global Market Intelligence.
El documento también recoge mayores costes de insumos y retrasos en las entregas relacionados con las disrupciones logísticas derivadas del conflicto en Oriente Medio. La evolución de la carga, por tanto, no replica de forma automática el ciclo manufacturero de cada país: Brasil consiguió uno de sus mayores registros históricos pese al deterioro del PMI, mientras Colombia combinó crecimiento de carga y mejora manufacturera.
La capacidad de los cargueros cae pese al aumento de toneladas
Uno de los elementos técnicamente más relevantes aparece en la última página del informe. La capacidad programada en aeronaves cargueras hacia y desde América Latina y el Caribe disminuyó un 4,2% interanual, hasta 869,9 millones de toneladas-kilómetro disponibles de carga (AFTK, Available Freight Tonne Kilometres), después de cuatro meses consecutivos de expansión.
Dentro de esa oferta, el Boeing 777F concentró el 38,5% de la capacidad y aumentó un 10,1%. El Airbus A330F registró el mayor crecimiento porcentual, un 103,5%, mientras el A320F avanzó un 15,0%. El Boeing 767F retrocedió un 41,3%. Los cálculos de capacidad proceden de Cirium SRS Analyzer, según ALTA. Cirium
La combinación entre un crecimiento del 3,3% en toneladas transportadas y una caída del 4,2% en capacidad de cargueros dedicados no permite concluir por sí sola que haya aumentado la utilización de la capacidad. Son métricas diferentes: las AFTK incorporan distancia y se refieren en este caso a aeronaves cargueras, mientras el volumen regional de carga también puede incluir mercancía transportada en las bodegas de vuelos de pasajeros. El informe no ofrece datos suficientes de capacidad total, factor de ocupación de carga o reparto entre cargueros y belly cargo para establecer esa relación.
Un crecimiento positivo, pero todavía muy concentrado
El dato de mayo mantiene a la carga aérea internacional latinoamericana en crecimiento, pero su composición revela una recuperación heterogénea. Brasil y Colombia explican gran parte de la expansión; Perú y Panamá aportan ritmos positivos relevantes; México vuelve a contraerse, y Ecuador registra el peor resultado entre los principales mercados.
Para aerolíneas, operadores logísticos, aeropuertos y responsables de planificación de capacidad, el siguiente punto de observación será comprobar si los corredores que ganaron volumen en mayo consolidan esa trayectoria y hasta qué punto la evolución de la oferta carguera dedicada acompaña a la demanda.
ALTA, de hecho, subraya que el comportamiento comercial continúa siendo desigual y que sostener el crecimiento requerirá competitividad, inversión y reglas previsibles para el sector.






