Aviación Digital, Sp.- La convivencia entre el tráfico comercial y los medios aéreos de extinción vuelve a estar sobre la mesa. Según trascendió el 18 de agosto de 2026, la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) investiga un airprox —una pérdida de separación reglamentaria entre aeronaves— protagonizado por un Airbus A320neo en aproximación a Málaga y aviones desplegados en la lucha contra un incendio forestal, en un suceso ocurrido semanas atrás durante la campaña estival.
Qué ocurrió en la aproximación
De acuerdo con la información preliminar difundida por medios especializados, el A320neo, operado por la escandinava SAS, se encontraba establecido en aproximación a la pista 12 del Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol el pasado 6 de julio cuando se produjo el conflicto de tráfico. La tripulación habría respondido a un aviso del sistema anticolisión de a bordo (TCAS, por sus siglas en inglés), la última red de seguridad que alerta a los pilotos ante una posible convergencia peligrosa.
Según esa misma información, dos aeronaves que participaban en las labores de extinción de un incendio en el entorno se dirigían hacia un helipuerto para repostar o recargar agua cuando se cruzaron con la trayectoria del reactor comercial. Las cifras exactas de separación y las circunstancias precisas del encuentro forman parte de la investigación en curso y no están confirmadas de manera definitiva.
Por qué importa: aviación comercial y extinción compartiendo espacio
El caso ilustra una tensión recurrente durante la campaña de incendios: los medios aéreos de extinción operan con frecuencia a baja cota, en maniobras exigentes y con cambios rápidos de rumbo, en ocasiones cerca de las sendas de aproximación de aeropuertos con tráfico regular. La coordinación entre el control de tránsito aéreo, los coordinadores de las operaciones de extinción y las tripulaciones comerciales resulta crítica para evitar interferencias.
España vive este verano una de las temporadas de incendios más severas de los últimos años, con numerosos medios aéreos —hidroaviones anfibios, aviones de carga en tierra y helicópteros bombarderos— desplegados de forma simultánea en varias comunidades. Ese incremento de actividad eleva la exposición a este tipo de conflictos, sobre todo en zonas donde el espacio aéreo controlado y las áreas de trabajo de extinción quedan próximos.






