Curiosity y el hallazgo marciano que parece coral y cuenta la historia del agua en Marte

Tras más de una década en el planeta rojo, el rover Curiosity demuestra que la ingeniería y la creatividad humana pueden vencer al desgaste, prolongar su misión y revelar nuevos secretos sobre el pasado acuático y potencialmente habitable de Marte.

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Claudia C./ Aviación Digital, Sp.– Hace trece años, el rover Curiosity aterrizó en el cráter Gale con una misión ambiciosa: desentrañar cómo un mundo que hoy es un desierto helado pudo albergar lagos, ríos y, quizá, vida microbiana. Desde aquel 6 de agosto de 2012, el vehículo ha recorrido más de 35 kilómetros, escalado tramos del imponente Monte Sharp y enviado miles de imágenes que han reescrito lo que sabemos sobre Marte.

Ahora, en lo que podríamos llamar su adolescencia marciana, los ingenieros del Jet Propulsion Laboratory (JPL)han dotado al rover de nuevas capacidades para aprovechar mejor su energía, permitiéndole realizar varias tareas al mismo tiempo y prolongar su vida útil.


Un rover que madura y aprende a “multitarea”

El secreto de su longevidad está en su MMRTG (Generador Termoeléctrico de Radioisótopos de Misión Múltiple), que convierte el calor de la desintegración controlada de plutonio en electricidad. A diferencia de misiones anteriores como Spirit y Opportunity, que dependían de paneles solares, Curiosity ha podido trabajar durante tormentas de polvo y noches sin luz.

Pero la física es implacable: con el paso del tiempo, la potencia de su generador disminuye. En sus primeros años, la rutina era estricta: conducir, detenerse para analizar rocas, enviar datos y “dormir” para recargar. Hoy, gracias a actualizaciones de software, puede conducir mientras transmite datos, mover su brazo robótico mientras captura imágenes o incluso decidir dormir antes si termina su trabajo.

Reidar Larsen, ingeniero del JPL, lo resume así:

“Es como pasar de ser un niño que hace una sola cosa a la vez, a un adulto capaz de manejar múltiples responsabilidades”.


Ahorro de energía: ciencia milimétrica

En Marte, ahorrar 20 minutos de operación al día puede significar meses extra de exploración. El nuevo sistema de planificación permite que, si una tarea termina antes de lo previsto, el rover entre en modo de reposo, reduciendo el consumo y alargando la vida del MMRTG.

Este enfoque ha sido clave en su reciente llegada a una zona repleta de formaciones “boxwork”, intrincadas redes de crestas rocosas creadas por agua subterránea hace miles de millones de años. Estos hallazgos sugieren que la habitabilidad en Marte pudo prolongarse más de lo que creíamos, incluso mientras el planeta se volvía más seco.


El hallazgo que parece coral… pero no lo es

En julio de 2025, Curiosity envió imágenes de una roca con forma de coral, hallada en el cráter Gale. De apenas 2,5 centímetros, esta estructura ramificada se formó cuando minerales disueltos en agua se filtraron en grietas de la roca y se endurecieron, resistiendo luego miles de millones de años de erosión eólica.

En la Tierra, procesos similares crean formas sorprendentes bajo el mar, pero en Marte este “coral” es un testigo silencioso de un pasado acuático. No es la primera vez que Curiosity encuentra figuras así; hace unas semanas detectó otra formación, apodada “Paposo”, con apariencia de flor petrificada.

Aunque no hay evidencia directa de vida, cada hallazgo de este tipo fortalece la idea de que el Marte de antaño fue mucho más hospitalario de lo que vemos hoy.


Ingeniería contra el desgaste marciano

Tras más de una década, las ruedas del rover muestran perforaciones y grietas por el terreno rocoso. Para minimizar el daño, el equipo implementó un algoritmo de conducción más suave y, en caso extremo, podría retirar partes dañadas y seguir avanzando.

La cámara Mastcam, que perdió la rotación de su rueda de filtros, sigue capturando panorámicas gracias a una ingeniosa reprogramación. Incluso su taladro, afectado por fallos mecánicos, fue modificado para continuar recogiendo muestras.

Estos ajustes no solo prolongan la misión: son lecciones prácticas para futuras exploraciones tripuladas, donde el mantenimiento improvisado será una habilidad vital.


Legado que inspira el futuro

Mientras Perseverance y otras misiones más recientes aportan nuevas herramientas, Curiosity sigue siendo la memoria viva de nuestra exploración en Marte. Cada actualización de software, cada ahorro de energía y cada imagen enviada es un paso más hacia la gran pregunta: ¿hubo vida en Marte?

Hasta que llegue el día en que su energía se agote, Curiosity seguirá avanzando, con su lento pero constante ritmo, desentrañando capa a capa la historia geológica y climática del planeta rojo.


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