
Enaire queda perjudicada al dejar fuera de su proceso de selección a los mejores candidatos. Enaire queda perjudicada al crear un proceso de selección que comienza en primavera 2016 y terminará (proceso de selección de cada prueba y sus periodos de reclamación pertinentes, contratación, habilitación de nuevos controladores en destino, traslado de controladores antiguos a sus nuevos destinos, habilitación de controladores antiguos en sus nuevos destinos) en primavera 2017. Los proveedores privados (Ineco, Saerco, Ferronats) salen beneficiados al impedir una fuga masiva de controladores. Senasa sale beneficiada al «vender» más cursos de los 37 necesarios realmente.
Si el proceso fuese al revés. Me explico. Enaire realizase el proceso de selección, posteriormente firmase un precontrato a 37 controladores y diese un periodo de tiempo para que estos fueran a Senasa a formarse (pagando, pero con un contrato de trabajo firmado). Entonces, Señor Director, Enaire podría comenzar el proceso de selección en primavera 2015 y el proceso descrito antes terminaría en primavera 2016. Enaire saldría beneficiada al contratar a los candidatos más capaces y no a los más ricos. Enaire saldría beneficiada al conseguir controladores habilitados de aquí a un año antes de lo estimado con el proceso actual (primavera 2017). Senasa saldría perjudicada al vender solamente 37 cursos en vez de … quién sabe cuántos. Los proveedores privados quedarían perjudicados al sufrir una fuga de controladores que además destaparía la escasez de profesionales contratados ante la que la Agencia cierra los ojos. !Ay Señor Director!, pero se me olvidaba, Enaire ya no se preocupa por sí misma, ya no se preocupa por el beneficio de una empresa que es de todos, de la única parte de la antigua Aena que sigue siendo de todos, si no, Señor Director, que Enaire se preocupa por el bienestar de las empresas privadas en vez de por el suyo propio, aunque no esté privatizada.






