Nueve países de la UE piden prorrogar las pausas del EES tras el 6 de septiembre

Nueve países de la Unión Europea, entre ellos España, piden a Bruselas prolongar más allá del 6 de septiembre las pausas de emergencia en la toma de huellas y datos faciales que han evitado el colapso de las terminales durante el verano.

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Aviación Digital, Sp.- Según informaron distintos medios europeos el 30 de agosto de 2026, la Comisión Europea afronta en los próximos días una decisión clave sobre el futuro del Sistema de Entradas y Salidas (EES, por sus siglas en inglés), el nuevo control biométrico de fronteras que desde su entrada en vigor ha provocado esperas de hasta cuatro horas en varios aeropuertos españoles.

El Sistema de Entradas y Salidas (EES) es el nuevo dispositivo de control fronterizo del espacio Schengen que exige a los ciudadanos de terceros países registrar sus huellas dactilares y una imagen facial cada vez que cruzan la frontera exterior de la Unión Europea, en sustitución del tradicional sellado manual del pasaporte. Desde su despliegue completo en primavera de 2026, el sistema ha generado importantes cuellos de botella en los aeropuertos con mayor tráfico internacional, entre ellos varios españoles.

Un verano de excepciones para evitar el colapso

Ante el riesgo de saturación en los controles fronterizos durante los meses de mayor tráfico, la Comisión Europea autorizó a los Estados miembros a suspender temporalmente la recogida de datos biométricos cuando las colas alcanzaran niveles críticos, permitiendo en su lugar el sellado manual del pasaporte como medida de contingencia. Países como España, Francia, Portugal, Italia, Grecia, Bélgica, Alemania, Malta, Países Bajos y Suiza han recurrido a esta vía de forma reiterada a lo largo de abril y julio, con suspensiones que en algunos pasos fronterizos se han prolongado hasta seis horas seguidas. Italia, por su parte, implementó una regla propia que limita a 45 minutos el tiempo máximo de espera antes de recurrir al sellado manual.

En España, el verano de 2026 ha coincidido además con cifras récord de tráfico aéreo: Aena gestionó 34,4 millones de pasajeros solo en julio, un 5% más que el año anterior, con Málaga superando por primera vez los tres millones de viajeros mensuales (3,05 millones, +6,3%) y crecimientos superiores al 11% en Alicante y Valencia. Las asociaciones del sector —ACI Europe, Airlines for Europe y la IATA— advirtieron ya en julio de esperas de hasta cinco horas en los momentos de mayor afluencia, cifra superior a la reportada directamente por algunos viajeros en las terminales españolas, que hablaron de entre dos y cuatro horas.

La fecha límite del 6 de septiembre y la presión de nueve países

El mecanismo de flexibilización vigente expira formalmente el 6 de septiembre de 2026, fecha a partir de la cual, salvo que se apruebe una prórroga, los Estados miembros perderían la cobertura para seguir pausando la recogida biométrica durante los picos de demanda. Nueve países —Bélgica, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Malta, Países Bajos, Portugal y Suiza— han remitido una carta conjunta al comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, solicitando que las pausas de contingencia puedan seguir aplicándose «antes de Navidad», ante el temor de que la temporada baja no reduzca la presión sobre los aeropuertos con mayor volumen de pasajeros de terceros países.

El comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, habría trasladado de forma extraoficial a varios Estados miembros que las pausas podrían seguir utilizándose después del plazo si un paso fronterizo concreto entra en una situación crítica, aunque hasta la fecha la Comisión no ha anunciado públicamente ninguna decisión formal de prórroga. Aerolíneas y gestores aeroportuarios reclaman, más allá de una solución puntual para este otoño, un «mecanismo de flexibilidad permanente» que incluya refuerzo de personal en los controles, quioscos de autoservicio plenamente operativos y sistemas de preinscripción de datos biométricos antes de llegar al aeropuerto.

De no prorrogarse las excepciones, la reanudación plena de la captura biométrica sin margen de contingencia podría traducirse en un repunte de las esperas en los días de mayor entrada de pasajeros, especialmente turistas británicos —el colectivo con mayor volumen de registros pendientes en el EES— y otros viajeros que aún no han completado su primer registro en el sistema. El otoño servirá además como test para determinar si los problemas del EES obedecen únicamente a los picos de demanda estival o si reflejan limitaciones estructurales de capacidad que exigirían una solución permanente.

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