Aviación Digital, Sp.- Proyectar una fuerza de combate a más de 14.000 kilómetros de la península no depende únicamente de los cazas. Transporte, reabastecimiento, protección de la fuerza, mantenimiento y mando y control deberán funcionar como un único sistema durante la participación española en Pitch Black 26.
El Ejército del Aire y del Espacio desplegará en Australia una Agrupación Aérea Expedicionaria formada por seis Eurofighter del Ala 14, dos Airbus A400M del Ala 31 y un Airbus A330 MRTT del Ala 45 para participar en el ejercicio multinacional Pitch Black 26.
La maniobra, organizada por la Royal Australian Air Force —Real Fuerza Aérea Australiana—, se desarrollará entre el 20 de julio y el 7 de agosto de 2026.
La fuerza será constituida y dirigida por el Mando Aéreo de Combate, responsable de la preparación y el adiestramiento de las unidades de combate y de apoyo al despliegue. También participará el personal operativo, logístico, técnico y administrativo necesario para sostener la actividad durante toda la operación.
Una agrupación diseñada para proyectar y sostener el poder aéreo
Los seis Eurofighter procederán del Ala 14, asentada en la Base Aérea de Albacete. El Eurofighter Typhoon es una plataforma de combate de función múltiple preparada para realizar cometidos aire-aire y aire-superficie.
Esta flexibilidad resulta especialmente relevante en ejercicios multinacionales que requieren coordinar distintos tipos de aeronaves, sistemas de armas, procedimientos y estructuras de mando.
Los dos A400M serán aportados por el Ala 31, con sede en Zaragoza. Además del transporte estratégico y táctico de personal, carga y equipos, el Airbus A400M puede configurarse para efectuar reabastecimiento en vuelo.
El componente principal de reabastecimiento estará representado por un A330 MRTT del Ala 45, destinado en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz. MRTT corresponde a Multi Role Tanker Transport, es decir, avión cisterna y de transporte multimisión.
La plataforma combina capacidades de reabastecimiento en vuelo, transporte de pasajeros y carga y evacuación aeromédica. Estas funciones amplían la autonomía y la flexibilidad logística de una fuerza expedicionaria desplegada a gran distancia de sus bases habituales.
El Ejército del Aire y del Espacio también ha anunciado el empleo de otro A330 para tareas de sostenimiento. La comunicación no precisa si este segundo avión operará en configuración MRTT ni detalla sus rotaciones, carga o calendario.
Protección, mantenimiento y apoyo desde bases australianas
La agrupación contará con medios y personal del Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo y del Centro Logístico de Armamento y Experimentación.
El Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo asumirá funciones relacionadas con la protección y el establecimiento de las condiciones operativas del destacamento. El Centro Logístico de Armamento y Experimentación aportará apoyo técnico especializado.
Esta arquitectura refleja que el reto de una operación de largo alcance no termina con el traslado de los aviones. La disponibilidad de repuestos, equipos de apoyo en tierra, comunicaciones, seguridad, alojamiento y mantenimiento condicionará el ritmo de salidas y la capacidad para integrarse en las misiones multinacionales.
La organización australiana sitúa la actividad en las bases de Darwin y Tindal, en el Territorio del Norte, y Amberley, en Queensland.
La información difundida por Australia indica que la complejidad de las misiones aumentará progresivamente durante las tres semanas de ejercicio. Los participantes deberán operar en escenarios de características similares a las de una operación de combate de alta intensidad.
Más de 100 aeronaves y 19 países aliados y socios
La Royal Australian Air Force prevé reunir más de 100 aeronaves y personal de 19 países aliados y socios.
La finalidad declarada del ejercicio es mejorar la interoperabilidad regional y global mediante misiones aéreas complejas desarrolladas sobre una de las mayores áreas militares de entrenamiento del mundo.
La relación publicada por la fuerza aérea australiana incluye a Brunéi, Canadá, Fiyi, Finlandia, Francia, India, Indonesia, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Filipinas, Corea del Sur, Singapur, España, Suecia, Tailandia, Reino Unido y Estados Unidos.
Existe, no obstante, una diferencia entre las fuentes oficiales que hemos consultado, ya que la nota española menciona la participación de Alemania, pero este país no aparece en la relación publicada actualmente por la organización australiana. A su vez, la lista australiana incorpora países que no figuran en la selección resumida por el Ejército del Aire y del Espacio.
La discrepancia podría responder a diferentes fechas de actualización, categorías de participación o cambios en la planificación.
España amplía su componente de combate respecto a 2024
La participación se apoya en la experiencia adquirida durante Pacific Skies 24, el despliegue intercontinental realizado por España junto con Alemania y Francia.
En aquella operación, el contingente español empleó cuatro Eurofighter, dos A400M y un A330 y participó en ejercicios desarrollados en Alaska, Australia e India.
La aportación anunciada para 2026 eleva de cuatro a seis el número de Eurofighter respecto al despliegue español de 2024. También mantiene dos A400M e incorpora de manera expresa un A330 con capacidad MRTT.
No se ha comunicado el número total de militares que integrarán la agrupación de 2026, las horas de vuelo previstas ni la cantidad de salidas que asumirá el destacamento.
Desde el punto de vista operativo, el valor del despliegue estará en la capacidad para combinar combate, transporte, reabastecimiento, protección y sostenimiento bajo una estructura de mando única.
Pitch Black permitirá, además, practicar procedimientos con fuerzas que emplean doctrinas, sistemas y aeronaves diferentes, en un espacio aéreo considerablemente más amplio que las áreas de entrenamiento habituales en Europa.






