Aviación Digital, Sp.- El pasado miércoles, la histórica ciudad de Córdoba acogió el II Foro Desafíos de la Defensa, un evento organizado por El Confidencial bajo el lema «Cara a cara con la industria«. Este encuentro reunió a expertos de primer nivel para analizar los retos actuales en materia de seguridad y defensa, en un momento crítico para la estabilidad global.
Entre los participantes destacó Javier Colomina, representante especial del secretario general de la OTAN para los países vecinos del sur y subsecretario adjunto de Asuntos Políticos y Políticas de Seguridad, cuya intervención inaugural marcó el tono de un foro cargado de reflexiones estratégicas y propuestas concretas.
Desde Aviación Digital, presente en este encuentro, ofrecemos a nuestros lectores un análisis detallado de estas jornada, que abordó desde la guerra en Ucrania hasta la necesidad de una industria de defensa más robusta.

Un entorno de seguridad «considerablemente más peligroso»
Colomina en su intervención, pintó un panorama geoestratégico sombrío: «Vivimos en un entorno de seguridad considerablemente más peligroso que hace tan solo unos años«. La guerra de agresión rusa en Ucrania sigue siendo el eje de esta crisis, con Moscú transformándose en una economía de guerra que lo convierte en un adversario «más temible».
El representante de la OTAN señaló además el papel de China, que «facilita de manera sustancial y decisiva el esfuerzo bélico ruso» mientras refuerza sus capacidades militares, incluidas las nucleares, a un ritmo «sorprendente«.
A esto se suma el apoyo de Corea del Norte —que incluso ha enviado tropas— e Irán, cuyos proxies en Yemen, Irak y Líbano socavan la estabilidad regional. Por si fuera poco, el terrorismo persiste como «la principal amenaza asimétrica«. Frente a este escenario, Colomina subrayó que la OTAN ha tomado medidas para garantizar una «postura defensiva sólida» y mejorar sus capacidades militares, basándose en los acuerdos de la cumbre de Washington de 2024.
Nuevos planes de defensa y el flanco sur como prioridad
Uno de los pilares del discurso de Colomina fue el anuncio de los nuevos planes de defensa aprobados en Washington, basados en el concepto de disuasión y defensa de la zona euroatlántica. Estos planes, que ya están en marcha, buscan proteger a los más de mil millones de habitantes de los países de la Alianza. «La OTAN seguirá defendiendo cada rincón del territorio aliado, como lo ha hecho desde 1949, con un enfoque global«, afirmó.
En este contexto, el flanco sur emerge como una prioridad estratégica. Los jefes de Estado y Gobierno de la OTAN adoptaron un ambicioso plan de acción para la vecindad sur, que refleja un enfoque de seguridad de 360 grados.
Para países como España, esta iniciativa resuena especialmente: «A los españoles nunca nos ha cabido duda de que los conflictos y la inestabilidad en Oriente Medio y África afectan directamente a nuestra seguridad«, señaló Colomina. El plan aborda amenazas interconectadas como el terrorismo, la inmigración irregular, el cambio climático y la inseguridad alimentaria, destacando el «vínculo innegable» entre la estabilidad euroatlántica y la del Mediterráneo, Oriente Medio y el Sahel.

Diálogo y cooperación con los socios del sur
Como representante especial para la vecindad sur, Colomina detalló las estrategias para fortalecer la relación con los socios de la OTAN en esta región, que incluyen siete países del Mediterráneo, cuatro del Golfo e Irak.
La primera prioridad es reforzar el diálogo político, aprovechando la capacidad de convocatoria de la Alianza. Puso como ejemplo una reciente reunión del Diálogo Mediterráneo, donde embajadores de Israel, Egipto y Jordania —con posturas divergentes— analizaron la situación en el Sahel, «la región actualmente más frágil e inestable del mundo».
La segunda prioridad es la cooperación práctica, que incluye formación, entrenamientos y ejercicios militares para mejorar las capacidades e interoperabilidad de los socios. Este enfoque fomenta la «apropiación local y regional«, equilibrando los intereses de los socios y los de la OTAN.
Además, Colomina destacó la importancia de aumentar la visibilidad y presencia de la Alianza en el sur, con la próxima apertura de una oficina de enlace en Amán (Jordania) —la primera representación política de la OTAN en la región mediterránea— y planes para expandir esta presencia en otros países.
Finalmente, la OTAN priorizará la cooperación con organizaciones internacionales, como la Unión Europea, la ONU, la Unión Africana, el Consejo de Cooperación del Golfo y la Liga Árabe, para ir más allá de las relaciones bilaterales y reforzar la legitimidad regional.
Rusia produce en tres meses más munición que Europa y Estados Unidos en un año
Javier Colomina, representante especial general del secretario general de la OTAN para los países vecinos del sur y subsecretario adjunto de Asuntos Políticos y Políticas de Seguridad
Más inversión y una industria de defensa al límite
Colomina fue contundente al abordar la necesidad de aumentar la inversión en defensa. Aunque en 2024 dos tercios de los aliados superaron el 2% del PIB en gasto militar —un avance significativo desde 2014, cuando solo lo hacían tres países—, este porcentaje «no será suficiente».
En Washington, se estableció que el 2% es «un suelo, no un techo», y las necesidades de capacidades asumidas por los aliados exigen un esfuerzo mayor. Citó anuncios recientes de países como Dinamarca, Bélgica, Reino Unido, Alemania, Francia, República Checa y España, así como el plan Rearm Europe de Ursula von der Leyen, que implicará 800.000 millones de euros.
Sin embargo, el gasto no es el único desafío. La industria de defensa debe producir «más y mejor» para satisfacer la demanda.
«Rusia produce en tres meses más munición que Europa y Estados Unidos en un año«, advirtió Colomina, subrayando la urgencia de acelerar los ciclos de producción. Esta robustez industrial no solo fortalecerá a la OTAN, sino que también impulsará la prosperidad económica y la creación de empleo, un nexo especialmente relevante para países como España, con una potente industria nacional.

Ucrania: apoyo sostenido y esperanza en la paz
El conflicto en Ucrania cerró la intervención de Colomina. La OTAN ha creado la misión SATU (Asistencia, Seguridad y Entrenamiento) y se comprometió a invertir al menos 40.000 millones de dólares anuales en asistencia militar. En 2024, los aliados superaron esta meta, aportando más de 50.000 millones de euros, con un 60% proveniente de Europa y Canadá. Además, la Alianza sigue brindando apoyo no letal y fortaleciendo el sector de seguridad ucraniano a través de un centro conjunto inaugurado en febrero.
«Todos deseamos una paz duradera para una Ucrania soberana«, afirmó Colomina, celebrando los esfuerzos de Estados Unidos por una solución negociada y de Europa por ofrecer garantías de seguridad. Sin embargo, insistió en que Ucrania debe negociar desde una posición de fuerza, lo que requiere un apoyo militar sostenido. Aplaudió los compromisos de aliados como España y expresó un «cauto optimismo» ante avances como un reciente acuerdo de cese al fuego parcial en infraestructuras críticas y el Mar Negro.






