Aviación Digital, Sp.- El Salón Aeronáutico Internacional de Farnborough (FIA), celebrado del 20 al 24 de julio en el Reino Unido, ha cerrado sus puertas con un balance que confirma dos tendencias que veníamos observando desde hace meses: la recuperación gradual de los pedidos comerciales y el protagonismo creciente de los programas de defensa no tripulados.
Un primer día que marcó el ritmo
La feria arrancó fuerte. El lunes se cerraron 48.800 millones de dólares en contratos y pedidos firmes para 234 aviones comerciales, con la firma de arrendamiento SMBC Aviation Capital, la aerolínea saudí Riyadh Air y Philippine Airlines como protagonistas. Boeing tomó una ventaja numérica temprana con cerca de 150 pedidos y compromisos, aunque buena parte correspondía a opciones y conversiones, no solo a pedidos en firme.

Aerolíneas regionales toman protagonismo
El segundo día trasladó el foco a la aviación regional. Abra Group, matriz de Avianca y Gol, encargó 20 unidades del Embraer E195-E2 con opción a ampliar hasta 45. La española Binter sumó cinco E195-E2 adicionales, y la luxemburguesa Luxair convirtió tres compras de E190-E2.
Airbus recupera terreno
En la tercera jornada fue Airbus quien tomó la iniciativa, con 35 aviones más firmados y 5.200 millones de dólares en contratos solo esa jornada, estrechando la distancia con Boeing en el cómputo global del salón.
El balance final, con los cuatro días de actividad comercial ya cerrados, deja la cifra en 327 pedidos firmes de aviones comerciales, un salto notable frente a la edición de 2024.
La defensa no tripulada, la otra gran protagonista
Más allá de lo comercial, Farnborough 2026 quedará también en la memoria por el desembarco definitivo de los sistemas no tripulados en el escaparate aeroespacial europeo. Boeing presentó por primera vez fuera de EE. UU. su MQ-28 Ghost Bat, un avión de combate no tripulado (UCAV, por sus siglas en inglés) diseñado para operar en colaboración con cazas tripulados. BAE Systems, por su parte, mostró el Bronte-nax, un dron de combate colaborativo que volará junto al Eurofighter Typhoon y con el futuro caza del programa GCAP (Global Combat Air Programme) a partir del próximo año.

La visita del rey Abdalá II de Jordania al salón reforzó además la dimensión diplomática y de cooperación en defensa que ha ido ganando peso en esta edición.
¿Qué queda para 2028?
Con la feria cerrada y las cifras sobre la mesa, la pregunta que se plantea el sector es si este repunte de pedidos anticipa ya un nuevo ciclo expansivo de la aviación comercial, o si sigue condicionado por las tensiones que persisten en la cadena de suministro y en la capacidad de entrega de los fabricantes. La próxima edición de Farnborough, en 2028, dará la respuesta.






