La batalla laboral en torno a las condiciones de los tripulantes de cabina (TCP) de Ryanair en España vuelve a los tribunales. La Audiencia Nacional ha admitido a trámite una demanda presentada por USO contra el convenio colectivo alcanzado entre la aerolínea irlandesa y CCOO. La vista judicial ya tiene fecha: se celebrará el próximo 27 de octubre de 2026.
El procedimiento, según informa Preferente, supone un nuevo episodio de un conflicto sindical que se prolonga desde hace años. La admisión de la demanda no implica que el convenio quede automáticamente suspendido o anulado.
Será la Audiencia Nacional la que, después de escuchar a las partes y examinar las cuestiones planteadas, determine si existen motivos jurídicos para dejar sin efecto todo el acuerdo o algunas de sus disposiciones.
USO cuestiona vacaciones, festivos y derecho de huelga
El sindicato sostiene que varios apartados del convenio firmado con CCOO entrarían en conflicto con la legislación laboral española. Uno de los principales puntos de fricción vuelve a estar relacionado con las vacaciones.
USO denunció ya en otoño de 2025 que Ryanair mantenía 20 días laborables de vacaciones, frente a los 30 días naturales que, según defendía la organización, equivaldrían a 22 jornadas laborables.
“Por si eso no fuera lo suficientemente gravoso, la empresa solo paga 20 días laborables de vacaciones”, denunciaba entonces el sindicato. También cuestionaba las cantidades abonadas por jornada: “18 euros día a los JU y 36 a los N1”, algo que, a su juicio, provocaba “una doble pérdida económica para la tripulación”.
Los días festivos constituyen otro frente. USO asegura que el convenio contempla el pago de nueve jornadas, mientras recuerda que en España existen 14 festivos retribuidos anuales. Para la organización, “ninguna empresa puede reducir unilateralmente el número de festivos legales”.
La demanda también cuestiona la denominada cláusula de “paz social”. El sindicato considera que su redacción puede restringir la capacidad de los trabajadores para convocar huelgas u otras acciones durante la vigencia del acuerdo.
“Intentar restringir este derecho bajo el pretexto de la ‘Paz Social’ es inaceptable y jurídicamente cuestionable”, advertía USO al conocerse el nuevo convenio.
Un conflicto que ya llegó a la Audiencia Nacional
El actual procedimiento tiene un antecedente importante. En 2025, la Audiencia Nacional declaró nula la mesa negociadora de la que había salido el primer convenio colectivo para los TCP de Ryanair en España. Aquella resolución obligó a reiniciar el proceso negociador.
Posteriormente, la compañía alcanzó un nuevo acuerdo con CCOO con una duración prevista de cinco años. USO reaccionó denunciando que las modificaciones introducidas eran mínimas y que el documento “ignora en su totalidad nuestras propuestas”.
Ahora será nuevamente la Audiencia Nacional la encargada de examinar la legalidad del acuerdo resultante de aquella segunda negociación.
El régimen disciplinario, otro foco del enfrentamiento
Las discrepancias no terminan en vacaciones y festivos. USO también cuestiona determinadas disposiciones disciplinarias y critica que pueda utilizarse una valoración que considera subjetiva del rendimiento de los empleados.
El sindicato también rechaza la posibilidad de que trabajadores tengan que desplazarse hasta Dublín para determinadas reuniones. Considera que estas situaciones pueden dejar al empleado en una posición de mayor vulnerabilidad, especialmente cuando no puede contar con asistencia de un asesor legal.
“Este tipo de prácticas solo busca intimidar y debilitar a la tripulación”, afirmaba la organización.
USO mantiene así su rechazo al convenio y asegura que no aceptará un acuerdo que, en su opinión, implique “retrocesos en derechos laborales” o aumente la presión comercial sobre los TCP.
El 27 de octubre será, por tanto, una fecha decisiva para un convenio que vuelve a quedar sometido al examen de la justicia española.






