Aviación Digital, Sp.- El péndulo del entretenimiento a bordo vuelve a oscilar. El 18 de agosto de 2026, American Airlines anunció una renovación integral de las cabinas de su flota de pasillo único que incluye pantallas individuales en todos los asientos, un giro notable para una aerolínea que durante años había animado a sus pasajeros a usar sus propios teléfonos, tabletas y portátiles.
Un giro de 180 grados en la estrategia de cabina
Durante los últimos años, buena parte de la industria —y American Airlines de forma destacada— había defendido el modelo “trae tu propio dispositivo” (BYOD, por sus siglas en inglés) como alternativa a las pantallas empotradas: menos peso, menor coste de mantenimiento y contenidos servidos por wifi al móvil del pasajero. El anuncio supone reconocer que, en el segmento de pasillo único, la pantalla en el respaldo sigue pesando en la percepción de calidad del viajero.
Según detalló la compañía, los nuevos sistemas de entretenimiento a bordo (IFE, por sus siglas en inglés) incorporarán pantallas de gran tamaño —entre las mayores ofrecidas en un avión de pasillo único— con resolución 4K, puertos de carga USB-C, conectividad de audio por Bluetooth y una amplia biblioteca de películas, series, música y juegos.
Calendario y alcance
La aerolínea prevé que los nuevos Airbus y Boeing de pasillo único empiecen a llegar equipados con estos sistemas a partir de 2028, mientras que la modernización de los aviones ya en servicio se prolongará durante varios años, previsiblemente hasta comienzos de la década de 2030. Se trata, por tanto, de un despliegue gradual que abarcará el conjunto de la flota de corto y medio radio.
El plan no se limita a las pantallas. American también prevé aumentar la proporción de asientos premium en sus aviones de pasillo único, en línea con la tendencia del sector a monetizar las cabinas delanteras y las plazas de mayor confort ante una demanda sostenida de este tipo de producto.
La presión competitiva de Delta y United
El movimiento acerca la oferta de American a la de sus grandes rivales domésticos, Delta Air Lines y United Airlines, que han mantenido o reforzado las pantallas empotradas como elemento diferenciador. En un mercado en el que la experiencia de pasajero influye cada vez más en la elección de compañía, cerrar la brecha de cabina se ha convertido en una prioridad comercial.
Para la industria, la decisión reabre el debate sobre el equilibrio entre coste, peso y valor percibido de los sistemas de entretenimiento. La incorporación de pantallas añade masa y complejidad de mantenimiento, pero los fabricantes de IFE han reducido el peso de los equipos y mejorado su fiabilidad, lo que reequilibra la ecuación frente al modelo exclusivamente inalámbrico.






