Aviación Digital, Sp.- La empresa española PLD Space presentó el 10 de septiembre de 2026 el Miura 9, un vehículo que su consejero delegado, Ezequiel Sánchez, describió como una evolución natural del Miura 5 y una muestra de la madurez del programa espacial de la compañía, apenas dos semanas después de que la ESA formalizara, el 27 de agosto, un contrato de 158,9 millones de euros para escalar esa misma familia de cohetes.
Un lanzador de dos etapas con aterrizaje propulsivo
El Miura 9 es, según los datos avanzados por PLD Space, un cohete de dos etapas de 42 metros de altura y 3 metros de diámetro, capaz de situar hasta 1.500 kilogramos en órbita baja. Su rasgo más relevante es la incorporación de un sistema de aterrizaje propulsivo, la tecnología que permite recuperar la primera etapa y volver a lanzarla, y que la compañía sitúa como base para aumentar la frecuencia de lanzamientos y competir con otros operadores comerciales de pequeños y medianos lanzadores.
El nuevo vehículo se presenta como una evolución directa del Miura 5, el lanzador orbital de PLD Space cuyo primer vuelo está previsto desde el Centro Espacial de Kourou, en la Guayana Francesa. La compañía, con sede en Elche (Alicante), lo describe también como el peldaño tecnológico que conducirá al futuro Miura Next, un lanzador de mayor capacidad con el que PLD Space aspira a competir en el segmento de carga pesada a partir de la próxima década.
Un contrato de 158,9 millones de euros con la ESA
El anuncio del Miura 9 llega semanas después de que la Agencia Espacial Europea (ESA) formalizara, el 27 de agosto de 2026, el primer gran contrato del European Launcher Challenge (ELC), el programa con el que la agencia busca reducir la dependencia europea de lanzadores extranjeros para poner satélites en órbita. El acuerdo, valorado en 158,9 millones de euros y financiado mayoritariamente por España con una aportación alemana, obliga a PLD Space a cumplir dos objetivos durante los próximos años: ampliar los servicios comerciales de lanzamiento del Miura 5 hasta 2030 y mejorar sus prestaciones técnicas, entre ellas la capacidad de carga, el alcance orbital y, precisamente, el aterrizaje propulsivo que ahora se asocia al Miura 9.
Según fuentes de la ESA, la agencia se limita a supervisar el desarrollo del vehículo y a verificar que la financiación privada cumple los objetivos técnicos acordados, sin imponer soluciones de diseño a la compañía. El ELC, puesto en marcha en 2023, persigue disponer antes de 2030 de una nueva generación de lanzadores europeos que sucedan al Ariane 6, para lo que los Estados miembros de la ESA comprometieron 900 millones de euros en la reunión ministerial de noviembre de 2025.
Qué supone para España
Para el sector espacial español, el desarrollo del Miura 9 refuerza el papel de PLD Space como principal candidata española a operar un lanzador orbital propio, en un contexto en el que ningún país de la Unión Europea dispone todavía de una alternativa consolidada a los vehículos estadounidenses o chinos en el segmento de pequeña y mediana carga. La compañía alicantina ya puso en vuelo suborbital el Miura 1 en 2023 y trabaja desde entonces en la validación del Miura 5 como primer paso hacia un acceso espacial autónomo.
El calendario de vuelos del Miura 9 no se ha concretado todavía. PLD Space no ha ofrecido, por el momento, una fecha estimada para su primer lanzamiento ni ha detallado si el vehículo operará desde las mismas instalaciones previstas para el Miura 5 en Kourou. Aviación Digital seguirá informando de los avances del programa a medida que la compañía y la ESA aporten nuevos datos técnicos.






