Aviación Digital, Sp.- China está enviando una señal cada vez más clara al sector aeroespacial militar: no solo quiere desarrollar cazas furtivos avanzados, sino fabricarlos a ritmo industrial. Los últimos movimientos alrededor del J-35 y las nuevas imágenes atribuidas al J-36 apuntan a una aceleración de la base productiva china, aunque con distintos grados de confirmación oficial.
Shenyang exhibe músculo industrial con el J-35
La Aviation Industry Corporation of China AVIC, ha iniciado 2026 con una demostración pública de capacidad productiva en torno al J-35, su caza furtivo embarcado de quinta generación. Según informó South China Morning Post, la Shenyang Aircraft Corporation SAC, filial de AVIC, difundió un vídeo en el que un J-35 con imprimación verde rodaba y despegaba desde su aeródromo en la provincia china de Liaoning el 6 de enero, en el que fue presentado como su primer vuelo del año.
El detalle técnico relevante no está solo en el vuelo, sino en el estado del avión. Las imágenes mostraban al aparato sin el recubrimiento táctico gris característico de aeronaves ya entregadas o en servicio. Global Times, medio estatal chino, citó al especialista Wang Ya’nan para señalar que esa imprimación verde suele indicar que el avión es de fabricación reciente y que el vuelo podría corresponder a una prueba de fábrica o previa a la entrega.
SAC también mostró dos J-35 con la misma imprimación estacionados en sus instalaciones, lo que refuerza la lectura de que el programa ha entrado en una fase de producción sostenida. De acuerdo con South China Morning Post, el nuevo complejo de producción de SAC aspira a duplicar su capacidad total en un plazo de tres a cinco años y a integrarse en la futura “Shenyang Aerospace City”.
Una nueva fábrica para aumentar cadencia
El elemento industrial es central. Según el mismo reporte, a finales de junio de 2025 ya se había completado la planta principal de ensamblaje del nuevo complejo de SAC y se había iniciado el montaje de producto. La instalación tendría previsto entrar en producción en masa durante 2026.
La escala del proyecto también es significativa: la inversión previamente comunicada para el nuevo emplazamiento se situaba en 8.600 millones de yuanes, unos 1.200 millones de dólares, sobre una superficie de 4,2 km². La “Shenyang Aerospace City”, de la que formaría parte, se proyecta sobre 79,2 km², aproximadamente el área de la isla de Hong Kong, según la información citada por SCMP.
J-35 y J-35A: dos variantes para misiones distintas
El J-35 no debe confundirse con el J-35A. Según Global Times, el J-35 es la variante naval, diseñada para operaciones desde portaaviones, mientras que el J-35A corresponde a la configuración para la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación, PLAAF. El medio chino añadió que el J-35 participó en entrenamientos iniciales de lanzamiento asistido por catapulta y apontaje detenido a bordo del portaaviones Fujian en septiembre de 2025.
El interés exterior también está creciendo. En el Singapore Airshow 2026, AVIC exhibió un modelo a escala 1:2 del J-35A, en un contexto en el que Reuters describió una mayor visibilidad y confianza de la industria aeroespacial china ante delegaciones del Sudeste Asiático. Aviation International News también informó de que AVIC promociona el J-35 como una alternativa de menor coste al F-35, con versión naval y configuración para fuerzas aéreas con alas no plegables.
El J-36 avanza entre imágenes no oficiales y cautela
En paralelo, nuevas informaciones sobre el supuesto J-36 apuntan a un programa de sexta generación que estaría avanzando con rapidez, aunque sin reconocimiento oficial por parte de instituciones chinas. El 1 de febrero, 19FortyFive informó de la publicación de un vídeo fechado el 30 de enero en el que se observaría un cuarto prototipo del Chengdu Aerospace Corporation J-36 en vuelo. La propia publicación subraya que la designación J-36 y la existencia del programa no han sido confirmadas oficialmente por Pekín.
La aparición de un cuarto prototipo apenas 14 meses después de las primeras imágenes atribuidas al programa, en diciembre de 2024, se interpreta en fuentes abiertas como una señal de fuerte asignación de recursos.
Gestión acelerada del desarrollo: la tesis de Chengdu
Una de las claves para entender el ritmo chino está en la gestión de investigación y desarrollo —I+D—. South China Morning Post citó un artículo de Yang Shuifeng, ingeniero sénior del Chengdu Aircraft Design Institute, en el que se sostiene que la experiencia acumulada, las instalaciones de desarrollo y la familiaridad con componentes, materiales, chips y estándares industriales permiten movilizar recursos humanos, materiales y financieros con rapidez.
Ese enfoque, descrito como generación rápida de capacidades, ayuda a explicar por qué los programas chinos parecen reducir el intervalo entre diseño, prototipo, ensayos y producción.
Impacto estratégico: producción, no solo tecnología
El avance chino no se limita a prestaciones furtivas, sensores o arquitectura de misión. El foco está en la capacidad de fabricar en volumen. Para las fuerzas aéreas occidentales, acostumbradas a programas largos, costosos y con cadenas de suministro tensionadas, el mensaje es doble: China busca madurar diseños avanzados y, al mismo tiempo, sostener una base industrial capaz de escalar la producción.
En el caso del J-35, el dato verificable es el avance de Shenyang hacia una mayor cadencia. En el caso del J-36, el dato prudente es la acumulación de indicios visuales y análisis externos, no una confirmación oficial. La diferencia es importante: el primero ya se mueve en terreno industrial; el segundo sigue en el espacio de la observación técnica y la inteligencia de fuentes abiertas.






