Aviación Digital, Sp.- ¿Qué hace falta para que una persona en silla de ruedas sienta el ascenso térmico bajo las alas de un velero? Según la organización, sobre todo voluntad, aeronaves adecuadas y un equipo humano preparado. Con esa premisa, el aeródromo de Igualada-Òdena (Barcelona) acogerá el sábado 10 y el domingo 11 de octubre la séptima edición de Aviació Adaptada.
La iniciativa está impulsada por Las Sillas Voladoras, entidad que trabaja para acercar la experiencia del vuelo a las personas con discapacidad y reivindicar que la aviación también puede ser una actividad accesible y compartida. Aviación Digital ya se hizo eco de ediciones anteriores de esta jornada.
55 vuelos repartidos en dos días
Durante el fin de semana volarán 55 personas con discapacidad: 30 el sábado y 25 el domingo. La dinámica mantiene la esencia de las ediciones previas. Una parte de los vuelos se realizará por la mañana; al mediodía la actividad se detendrá para una comida de hermandad entre participantes, familias, pilotos y voluntarios, y por la tarde se retomarán las operaciones hasta completar la programación de cada día.
Veleros y ultraligeros con base en el aeródromo
Los vuelos se harán principalmente en planeadores, tanto de Las Sillas Voladoras como del Club de Vol a Vela d’Igualada-Òdena. Se sumarán avionetas de la categoría de ultraligeros, con la participación de la Federació Aèria Catalana a través del Aeroclub Anoia y de Air Cat Fly.
Todas las aeronaves participantes están basadas en Igualada-Òdena, uno de los aeródromos de referencia del vuelo sin motor en Cataluña. Cada vuelo se realizará acompañado por pilotos y con el apoyo de los voluntarios de la organización, una pieza que los organizadores consideran imprescindible para garantizar seguridad, atención y accesibilidad durante el embarque, el vuelo y el desembarque.
Entidades participantes y una novedad: inscripción individual
Los participantes proceden de diversas entidades vinculadas a la discapacidad, entre ellas Àuria Grup, el Institut Guttmann, la ONCE, MIFAS, ASPAYM Catalunya, la Associació Esclerosi Múltiple Anoia (AEMA), la Associació Anoia DCA y Red Estable, que acudirá con usuarios de Treball de Vida.
La principal novedad de esta séptima edición es que la jornada se ha abierto también a personas con discapacidad que no lleguen a través de ninguna entidad, que han podido inscribirse de forma independiente. Un paso que amplía el alcance del programa más allá del circuito asociativo.
El vuelo como herramienta de autonomía
«Lo que queremos es que las personas con discapacidad puedan vivir la sensación única de volar, sin barreras ni obstáculos, y que esta experiencia sirva para empoderarlas, viviendo una experiencia que puede tener también un importante componente terapéutico y, al mismo tiempo, demostrando que la aviación también es para todos».
Carlos de Albert, presidente de Las Sillas Voladoras e impulsor de la jornada

Desde su primera edición, Aviació Adaptada pone en valor el deporte, el ocio, la autonomía y las emociones compartidas como vías para reivindicar la accesibilidad universal en un entorno, el aeronáutico, tradicionalmente percibido como exigente en requisitos físicos.
Apoyo institucional y ambiente de aeródromo
La jornada cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Igualada, el Ayuntamiento de Òdena, la Diputación de Barcelona, Aeroports de Catalunya, la Federació Aèria Catalana, el Consell Comarcal de l’Anoia y el Consorci de l’Aeròdrom d’Igualada-Òdena.
Para los tiempos de espera habrá servicio de bar y propuestas de entretenimiento, como paseos en Exoquad, de modo que participantes y acompañantes puedan disfrutar de toda la jornada en la plataforma del aeródromo.
Más que un bautismo de vuelo
Siete ediciones después, Aviació Adaptada se consolida como una cita en el calendario de la aviación general y deportiva en Cataluña. Su valor no está solo en los minutos en el aire, sino en la red que lo hace posible: clubes, federación, pilotos, voluntarios, entidades sociales e instituciones trabajando en la misma dirección. La pregunta que deja abierta es si este modelo podrá replicarse en otros aeródromos españoles y convertir la accesibilidad en algo habitual, y no excepcional, en la aviación ligera.






