Aviacion Digital, Sp.- El mercado global de carga aérea comenzó el año 2025 con un crecimiento moderado, alcanzando un aumento del 3.2% en los kilómetros-toneladas de carga (CTK) en comparación con enero de 2024, según el último análisis mensual de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).
Este dato, aunque positivo, refleja una desaceleración notable frente a los robustos desempeños de 2024, marcando un enfriamiento en la demanda tras 18 meses consecutivos de expansión.
El crecimiento internacional, que representa el 87.3% del mercado total, fue ligeramente superior, con un 3.6% interanual. Sin embargo, las cifras revelan un panorama mixto: mientras América Latina y el Caribe lideraron con un sólido 10% de aumento, regiones como África (-3.5%) y Oriente Medio (-8.3%) registraron caídas significativas, afectadas por una base comparativa elevada tras un 2024 excepcional.
Capacidad supera la demanda: el CLF en su nivel más bajo en 17 meses
La capacidad global, medida en kilómetros-toneladas de carga disponibles (ACTK), creció un 6.8% interanual, superando ampliamente la demanda. Este desequilibrio llevó el factor de carga (CLF) a un 43.9%, el nivel más bajo desde septiembre de 2023, evidenciando un exceso de espacio no utilizado en las bodegas de los aviones. El crecimiento de la capacidad belly-hold (10% interanual) sigue siendo un motor clave, representando el 55.2% del transporte internacional, mientras que los aviones de carga pura aumentaron un 4.2%, aunque su cuota disminuyó al 44.6%.
«Estamos viendo una industria en transición«, señala un experto de IATA. «El exceso de capacidad, combinado con una demanda que se enfría, plantea desafíos operativos para las aerolíneas, especialmente en un contexto de incertidumbre comercial.«
Factores económicos y comerciales en juego
El entorno económico global ofrece señales positivas, pero con matices. La producción industrial creció un 2.6% interanual en diciembre de 2024, y el comercio mundial de mercancías subió un 3.3%, según datos del Banco Mundial y el CPB Netherlands Bureau. Estos indicadores sugieren una base sólida para la demanda de carga aérea, impulsada en parte por el auge del comercio electrónico y las interrupciones en el transporte marítimo, como el impasse en el Mar Rojo.
Sin embargo, las nuevas tarifas comerciales impuestas por la administración estadounidense en febrero de 2025, incluyendo un 10% a las importaciones chinas, introducen incertidumbre. El corredor Europa-Norteamérica, con un crecimiento del 9.7%, parece beneficiarse de envíos anticipatorios para evitar estas medidas, mientras que rutas como África-Asia (-26.1%) y Oriente Medio-Europa (-3%) sufren retrocesos.
Rendimientos suben, pero los costos de combustible bajan
A pesar de la desaceleración, los rendimientos globales de carga aérea aumentaron un 7% interanual, sostenidos por la demanda de e-commerce y la desviación de carga marítima a aérea. Sin embargo, cayeron un 9.9% respecto a diciembre de 2024, reflejando ajustes estacionales tras la temporada alta. En paralelo, los precios del jet fuel disminuyeron un 11.2% interanual, aliviando la presión sobre los costos operativos, aunque subieron un 8.1% en términos mensuales.
Perspectivas para la industria aérea
El panorama para 2025 es complejo. La región Asia-Pacífico sigue siendo el motor del crecimiento del CTK, aportando la mayor cuota, seguida por Norteamérica y América Latina. Mientras tanto, el índice de gerentes de compras (PMI) manufacturero global alcanzó 50.62 en enero, indicando una recuperación tentativa, aunque las órdenes de exportación (49.37) permanecen por debajo del umbral de expansión.
Para los profesionales de la aviación, el mensaje es claro: adaptarse a un mercado donde la capacidad abunda, la demanda crece lentamente y los factores externos, como tarifas e inflación mixta, moldean el futuro. Con el CLF en mínimos recientes, optimizar la utilización de la flota será clave para mantener la rentabilidad en un año que promete retos y oportunidades a partes iguales.






