Aviación Digital, Sp.- La disrupción en la cadena de suministro aeronáutica está sacudiendo el sector aéreo europeo y, en particular, a Ryanair, la mayor aerolínea de bajo coste del continente. El retraso global en la entrega de nuevos aviones Boeing 737 MAX ha obligado a la compañía irlandesa a aplicar recortes drásticos de rutas y capacidad en mercados clave como Alemania y España. Este cambio responde menos a la tradicional presión fiscal de tasas e impuestos que a un problema logístico internacional, como revela el último informe de IATA y Oliver Wyman.
Recortes en Alemania y España: el impacto tangible del retraso
La cancelación de hasta 800.000 plazas y 24 rutas en Alemania, junto a la eliminación de más de un millón de asientos en España para el invierno de 2025, marcan una nueva fase en la estrategia de Ryanair. Aunque la aerolínea ha criticado el aumento de tasas y el entorno menos competitivo de ambos países, la verdadera razón detrás de este repliegue es la falta de entrega de nuevas aeronaves que impide a la compañía expandir o mantener su oferta.
El CEO de Ryanair, Michael O’Leary, ha reconocido que sin los aviones prometidos por Boeing resulta imposible compensar los recortes de capacidad derivados de la subida de impuestos: “El principal limitante para nuestro crecimiento ahora es la falta de aviones nuevos. La crisis industrial supera la fiscal”, declaró recientemente.
Costes, flota envejecida y repercusiones operativas
El uso extendido de aviones antiguos debido a los retrasos genera un sobrecoste estimado de 4.200 millones de dólares en combustible a nivel global, y 3.100 millones en mantenimiento, según el informe de IATA. Además, el sector soporta gastos adicionales por la gestión de inventario y el alquiler de piezas y motores, mientras el backlog mundial supera los 17.000 aviones pendientes de entrega. Esta situación resta competitividad a las aerolíneas, reduce conectividad y afecta la recuperación del turismo y la economía en los países más afectados.

Estrategia comercial: redirigir la capacidad
En este contexto, Ryanair reorienta su estrategia comercial, priorizando países y rutas donde las condiciones son más favorables. La capacidad limitada se destina a mercados de menor presión fiscal y regulatoria, como Italia, Portugal y destinos emergentes de Europa del Este. Las perspectivas siguen condicionadas por la crisis de suministros, que retrasa la recuperación sectorial hasta 2027 y obliga a las compañías a reinventarse.






