Aviación Digital, Sp.- GE Aerospace confirmó el 14 de septiembre de 2026 la resolución de un fallo detectado meses atrás en el núcleo del GE9X, el turbofán comercial más grande del mundo: un sello que regula la temperatura y la presión entre etapas de la turbina en condiciones que superan los 1.000 grados centígrados. La noticia llega tras casi ocho meses de incertidumbre técnica sobre un programa que acumula ya cerca de siete años de retraso respecto a su calendario original.
Del hallazgo de la grieta al rediseño
La grieta se identificó por primera vez durante una revisión de mantenimiento rutinaria en un motor de un avión de pruebas de vuelo, a finales de enero de 2026. Bloomberg fue el primer medio en revelar el problema de durabilidad, el 2 de febrero, señalando que podría requerir un rediseño y una actualización durante futuras revisiones de mantenimiento. Según recogió Reuters en esas fechas, el consejero delegado de Boeing, Kelly Ortberg, afirmó que el problema no afectaría al objetivo de entregas de 2027.
GE Aerospace determinó que el origen estaba en una tolerancia de diseño concreta y no en un fallo sistémico de la pieza.
Perspectivas de certificación y entrega
Con el rediseño finalizado y las medidas correctivas supervisadas por la FAA (Administración Federal de Aviación de Estados Unidos) completadas, Boeing ha continuado sus vuelos de prueba sin interrupciones. El propio organismo señaló a comienzos de este año que la certificación tipo del 777-9 llegaría probablemente en 2027 y no en 2026. Lufthansa sigue posicionada como cliente de lanzamiento para la primera entrega de producción.
La solución, sin embargo, trae consigo obligaciones de modernización para los aviones ya construidos. Boeing reconoció en abril que cerca de 30 fuselajes del 777X requieren trabajos de adecuación antes de su entrega,. Emirates, mayor cliente del programa con 270 unidades en pedido, ha activado un plan paralelo de renovación de su flota de 777 y A380 para cubrir la espera. Lufthansa, por su parte, ha rechazado incorporar los ejemplares más antiguos ya fabricados, mientras el propio consejero delegado de Boeing admitió que el proceso de incorporación de cambios se extenderá «durante años».
La presión competitiva no desaparece
La resolución del sello elimina un obstáculo técnico, pero el 777X sigue bajo presión comercial. Air Canada descartó el avión el pasado agosto en favor de 16 unidades del Airbus A350-1000, alegando mayor certeza en los plazos de entrega. Se espera que el primer lote de motores GE9X de producción esté disponible entre finales de 2026 y comienzos de 2027, y su comportamiento en las inspecciones de conformidad de la FAA determinará si el objetivo de entrega de Boeing para 2027 se mantiene.






