Aviación Digital, Sp.- El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) confirmó que los incendios forestales han quemado 254.730 hectáreas en España en lo que va de año, un 13,8% menos que las 295.580 hectáreas calcinadas en el mismo periodo de 2025, pese a que los medios aéreos de extinción han acumulado un 78% más de horas de vuelo que el año anterior.
Menos superficie quemada, más horas de vuelo
Según los datos oficiales del MITECO, la superficie forestal afectada se reparte entre 127.025,78 hectáreas de superficie arbolada, 115.237,39 hectáreas de vegetación leñosa no arbolada y 12.466,49 hectáreas de vegetación herbácea. El departamento contabiliza, además, 6.685 siniestros forestales en total, de los que 2.303 superaron la hectárea de superficie afectada.
El dato que más llama la atención del balance es el de los medios aéreos: los servicios de extinción han acumulado 8.753 horas de vuelo hasta el 18 de agosto, un 78% más que en la misma fecha de 2025. El aumento del esfuerzo aéreo, unido a la reducción de la superficie quemada, apunta a una respuesta más intensiva desde el aire frente a los incendios de esta campaña, aunque el MITECO no detalla en su nota el número exacto de aeronaves —aviones de carga en tierra o en vuelo, hidroaviones y helicópteros— desplegadas ni su reparto por comunidades autónomas.
Grandes incendios, a la baja
El balance del MITECO recoge 42 grandes incendios forestales —definidos como aquellos que superan las 500 hectáreas—, que en conjunto acumulan 223.872,57 hectáreas, es decir, la inmensa mayoría de la superficie total quemada este año. La cifra de grandes incendios es también inferior a la de 2025, cuando se habían registrado 55 en las mismas fechas, lo que refuerza la lectura de una campaña con menos episodios de gran magnitud, aunque de nuevo intensa en el uso de recursos aéreos.
La nota del ministerio destaca focos relevantes en las provincias de Ávila y Huelva, sin ofrecer, no obstante, un desglose completo por comunidades autónomas de la superficie afectada, una limitación que impide precisar en qué territorios se ha concentrado el mayor esfuerzo de los medios aéreos de extinción.
Un verano que sigue exigiendo la máxima capacidad aérea
La campaña de incendios de 2026 se suma a una serie de veranos recientes especialmente exigentes para los operadores de trabajos aéreos contra el fuego, tanto públicos como privados, que en España dependen de una combinación de medios estatales, autonómicos y contratados. El propio incremento del 78% en horas de vuelo, en un contexto de menor superficie quemada que en 2025, sugiere una actuación más temprana y sostenida de los medios aéreos a lo largo del verano, aunque la comparación definitiva solo podrá hacerse con el balance de cierre de la temporada, previsto para los próximos meses.






