Aviación Digital, Sp.- El fabricante sueco Heart Aerospace confirmó que su demostrador a escala real X1 completó recientemente su primer vuelo desde el aeropuerto internacional de Plattsburgh, en el estado de Nueva York, en lo que la compañía presenta como el primer vuelo del avión de propulsión eléctrica de mayores dimensiones construido hasta la fecha.
Un vuelo de 27 minutos y 5 dólares de electricidad
Según el comunicado oficial de Heart Aerospace, el X1 —una aeronave de 106 pies (unos 32,3 metros) de envergadura, 76 pies (23,2 metros) de longitud y más de 25.000 libras (11.340 kg) de peso máximo al despegue— voló durante 27 minutos y alcanzó una altitud de 1.100 pies (335 metros), impulsado por un sistema de propulsión de más de un megavatio de potencia. El coste energético de todo el vuelo, según la propia compañía, fue de aproximadamente 5 dólares en electricidad, una cifra que la empresa utiliza para ilustrar el potencial ahorro de costes operativos de la propulsión eléctrica frente al combustible convencional.
«Los aviones comerciales eléctricos tienen el potencial de transformar de forma radical la economía de las aerolíneas», afirmó el consejero delegado de Heart Aerospace, Anders Forslund, en el comunicado de la compañía.
Del demostrador al ES-30 comercial
El X1 no está destinado a entrar en servicio comercial: su función es validar la tecnología de propulsión que Heart Aerospace trasladará al ES-30, un avión regional de 30 asientos con propulsión híbrida-eléctrica que la compañía prevé llevar a certificación con un primer preprototipo que se fabricará en Los Ángeles y con pruebas de vuelo previstas para 2028, de cara a una entrada en servicio en 2031. Heart Aerospace calcula que el ES-30 permitirá reducir más de un 40% los costes operativos frente a los aviones regionales convencionales de tamaño similar.
Entre los clientes de lanzamiento del programa figura Air Canada, que en 2022 encargó 30 unidades del ES-30 y tomó una participación accionarial en Heart Aerospace como parte de su estrategia de descarbonización, junto a otras aerolíneas regionales que han mostrado interés en el modelo desde su lanzamiento.
Un hito simbólico para la aviación eléctrica regional
La aviación eléctrica y las tecnologías híbridas llevan años señaladas como una de las vías más prometedoras para reducir las emisiones de la aviación regional, el segmento donde las limitaciones de las baterías actuales —peso y densidad energética— resultan menos determinantes que en vuelos de largo radio. El vuelo del X1 supone, en ese sentido, una demostración práctica a escala real de una tecnología que hasta ahora se había probado sobre todo en aeronaves mucho más pequeñas, y sitúa a Heart Aerospace entre los proyectos de aviación eléctrica regional más avanzados a nivel mundial, junto a otros fabricantes que compiten por certificar sistemas similares antes de que termine la década.
El camino que queda por recorrer, no obstante, sigue siendo largo: antes de que el ES-30 pueda transportar pasajeros de forma comercial deberá superar el proceso de certificación de tipo ante autoridades como la EASA europea o la FAA estadounidense, un trámite que en el caso de sistemas de propulsión no convencionales suele extenderse varios años más allá del primer vuelo de un demostrador, y que marcará el verdadero calendario de entrada en servicio de la aviación regional eléctrica.






