La seguridad de los Boeing 737 vuelve a estar bajo la lupa de las autoridades aeronáuticas. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ha ordenado nuevas inspecciones en los aviones de la familia 737 Next Generation (NG) después de que varias compañías aéreas comunicaran comportamientos anómalos relacionados con el estabilizador horizontal.
La medida afecta a aproximadamente 2.000 aeronaves en Estados Unidos y también tiene implicaciones para operadores europeos como Ryanair y Air Europa.
La decisión responde a la necesidad de detectar posibles deficiencias en un componente fundamental para mantener la estabilidad del avión durante el vuelo. Aunque la orden no supone la inmovilización automática de toda la flota, obliga a realizar comprobaciones técnicas y aplicar medidas correctoras cuando sea necesario.
Qué ha detectado la FAA en los Boeing 737 NG
La directiva publicada el 19 de octubre tiene su origen en las comunicaciones recibidas de varios operadores, que alertaron de movimientos irregulares en el mecanismo asociado al estabilizador horizontal.
Este elemento, situado en la parte posterior del fuselaje, permite controlar el equilibrio longitudinal de la aeronave. Su funcionamiento resulta esencial para ajustar la posición del morro y mantener unas condiciones de vuelo adecuadas.
Las inspecciones pretenden identificar posibles anomalías mecánicas antes de que puedan comprometer el funcionamiento del sistema.
La FAA exige que los operadores efectúen las verificaciones correspondientes y, cuando los resultados lo requieran, realicen las intervenciones de mantenimiento necesarias.
Ryanair y Air Europa, entre las compañías afectadas
En España, la medida tiene especial relevancia para Ryanair y Air Europa, dos aerolíneas que utilizan aeronaves pertenecientes a la familia Boeing 737.
Sin embargo, conviene distinguir entre las diferentes generaciones del modelo. La directiva se refiere a los 737 NG, una familia integrada por las variantes 737-600, 737-700, 737-800 y 737-900.
Por tanto, los Boeing 737 MAX quedan fuera del alcance de esta inspección específica.
Ryanair ha utilizado ampliamente el 737-800, mientras que Air Europa también opera este modelo en sus rutas de corto y medio radio.
La obligación de inspeccionar las aeronaves no implica necesariamente que todas presenten defectos. Se trata de una actuación preventiva destinada a verificar que los componentes afectados cumplen las condiciones de seguridad exigidas.
El riesgo de oscilaciones durante el vuelo
La preocupación de las autoridades se centra en una holgura excesiva en las articulaciones del estabilizador y en el mecanismo de husillo encargado de regular su posición.
Según la FAA, esta circunstancia puede provocar oscilaciones de cabeceo, es decir, movimientos repetitivos del morro hacia arriba y hacia abajo.
En situaciones extremas, el problema podría desencadenar un fenómeno aerodinámico conocido como flutter, una vibración potencialmente peligrosa que puede comprometer el control de la aeronave.
Precisamente por ese riesgo, las autoridades consideran necesario intervenir antes de que aparezcan consecuencias más graves.
Cuándo deben realizarse las inspecciones
La orden, identificada como AD 2026-20-14, fue publicada el 19 de octubre de 2026 y entrará en vigor el próximo 23 de noviembre.
Las comprobaciones deberán seguir las instrucciones recogidas en el boletín técnico 737-55A1104 de Boeing, fechado el 12 de junio de 2025.
Los trabajos incluyen mediciones de las holguras en las articulaciones y el sistema de accionamiento del estabilizador. Si se superan los límites establecidos, será necesario reparar o sustituir los elementos afectados.
La FAA ya había iniciado el procedimiento regulatorio en enero de 2026, por lo que la decisión actual culmina varios meses de análisis técnico.
¿Puede afectar a los vuelos programados?
Por ahora, la directiva no establece una suspensión generalizada de operaciones. Las compañías deberán organizar las revisiones conforme a los plazos técnicos aplicables.
En determinados casos, las reparaciones podrían prolongar las tareas de mantenimiento y obligar a reorganizar temporalmente la disponibilidad de aeronaves.
No obstante, la publicación de la orden no significa que se hayan detectado defectos en todos los aviones afectados ni que existan cancelaciones confirmadas.
La prioridad será comprobar el estado de los mecanismos y garantizar que las aeronaves cumplen los requisitos antes de continuar operando.









