
La NTSB, sucinta, pero claramente ya ha dicho que investigará al aeropuerto, el control aéreo y a la tripulación. No es necesario más, ni debe ser de otra forma en este momento.

Empiezan a aflorar algunas suposiciones, especulaciones y elucubraciones, que deben ser investigadas antes de hacerse públicas y por lo tanto oficiales. La especulación es un enemigo absoluto de la técnica investigativa. En este caso ya han surgido dispersas informaciones hablando de una posible inoperatividad de la "glideslope", o senda de planeo del ILS del aeropuerto de San Francisco en el momento del accidente. Pero, aunque se confirmará esto, por sí sólo no es suficiente como para sacar conclusión alguna, y menos aún para afirmar si este es o no por sí sólo un elemento causal. Pero nos sirve de ejemplo, para poder ilustrar cómo se debe abordar la investigación de un accidente aéreo, como es el caso, evitando cualquier especulación, y partiendo de la base conocida de que en cualquier accidente aéreo concurren toda una cadena de errores, que la investigación deben analizarse y aislarse para establecer las correspondientes recomendaciones.
Por esto la NTSB desde el primer momento, aparte de poner en marcha el equipo de investigación, aportando confianza en su funcionamiento y utilidad desde el primer momento, abordan la cuestión mediática con toda la celeridad y transparencia posible, evitando la especulación y por tanto la distorsión que podría interferir la investigación. Que la presidenta de la NTSB ejerza, como veremos en las próximas horas la portavocía oficial desde el primer momento, inspira confianza al máximo nivel, y garantiza por otra parte que el sistema, una vez se ha producido el accidente aéreo, pone desde el primer momento, todos los medios institucionales y humanos posibles al alcance de la verdad, con el único objeto de evitar que otro accidente ocurra, y actuando inmediatamente si se detectara cualquier amenaza activa aún en este momento a la seguridad…






