La seguridad aérea en el centro del debate en la Octava Jornada de Seguridad y Cultura Justa

Un espacio para la reflexión y el fortalecimiento de la seguridad en el transporte aéreo

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Claudia C./ Aviación Digital, Sp.- El Palacio de Zurbano en Madrid ha sido el escenario de la Octava Jornada de Seguridad y Cultura Justa, un evento que reúne a expertos del sector aeronáutico, judicial y académico con el fin de promover la mejora continua de la seguridad operacional en el transporte aéreo.

Esta jornada, que se celebra durante dos días, tiene como objetivo principal profundizar en el tratamiento adecuado de la información relacionada con los accidentes e incidentes de aviación, así como en la protección de los profesionales que intervienen en estas situaciones críticas.

La jornada, organizada por la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), con el apoyo de AESA (Agencia Española de Seguridad Aérea), ENAIRE, EUROCONTROL, APROCTA, COPAC y la Universidad de las Islas Baleares (UIB), se ha consolidado como un referente en la discusión de temas clave sobre la seguridad en la aviación. En ella se analizan casos reales, se comparten experiencias y se abordan nuevas legislaciones que podrían contribuir a fortalecer la seguridad en el transporte aéreo.

La Ley de creación de la Autoridad Administrativa Independiente: un cambio importante para la seguridad

Uno de los temas centrales de esta edición es la Ley 2/2024, que establece la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes en los sectores ferroviario, marítimo y de aviación civil. Este organismo, cuya creación ha generado expectativas, tiene la misión de mejorar la transparencia y la eficacia en la investigación de incidentes y accidentes, tanto en el ámbito aéreo como en otros modos de transporte.

Durante la jornada, J. David Fanego, abogado y controlador aéreo, abordó los aspectos fundamentales de esta nueva ley y sus implicaciones para el sector. La creación de una autoridad independiente que gestione las investigaciones podría suponer un avance significativo en la mejora de la seguridad, proporcionando una plataforma más objetiva y eficiente para analizar las causas de los incidentes y evitar que se repitan en el futuro.

Presión operacional vs. Seguridad: un reto constante

Otro de los temas cruciales tratados en la jornada fue la relación entre la presión operacional y la seguridad. En una ponencia conjunta presentada por David Oliveros y Gregorio Munt, de ENAIRE, se expuso un caso real que ejemplifica cómo las presiones operacionales pueden influir en las decisiones de los controladores aéreos, generando riesgos para la seguridad.

El caso presentado sirvió como base para una reflexión profunda sobre la necesidad de encontrar un equilibrio entre la eficiencia operativa y la seguridad. En muchas ocasiones, los controladores se enfrentan a situaciones en las que la urgencia de la operación pone en riesgo el cumplimiento de los protocolos de seguridad. Este tema se analiza desde una perspectiva de Cultura Justa, que promueve una visión más flexible y comprensiva de los errores humanos en el ámbito de la aviación, siempre con el objetivo de mejorar las condiciones laborales y operativas.

Importancia de la Cultura Justa en la seguridad aeronáutica

La Cultura Justa es uno de los principios fundamentales que se discuten en este tipo de jornadas. Este enfoque se basa en la idea de que los errores humanos son inevitables, pero no necesariamente culpables. En el contexto de la aviación, la Cultura Justa busca reducir el miedo a las represalias entre los profesionales para que puedan reportar de manera abierta y transparente cualquier incidente, contribuyendo a una mejora constante de los sistemas de seguridad.

Uno de los momentos más interesantes de la jornada fue la simulación judicial de un accidente aéreo, que se llevó a cabo con la participación de Mercedes Varona y Celia Pulgar de APROCTA. Durante esta actividad, los participantes analizaron un caso real, evaluando las decisiones que se tomaron en el momento del incidente y discutiendo cómo se podría haber manejado mejor la situación desde un punto de vista judicial y operativo.

Colaboración entre diversos actores del sector

La jornada también subrayó la importancia de la colaboración entre diferentes actores del sector aeronáutico, judicial y académico para mejorar los estándares de seguridad. Gustavo Barba, del COPAC, expuso la visión operacional sobre la Cultura Justa en la investigación de accidentes, mientras que Pilar Calvo, de ESM, presentó su visión de la Cultura Justa en el sector ferroviario, comparando las similitudes y diferencias con la aviación. Esta amplia variedad de enfoques contribuye a enriquecer el debate y ofrece nuevas perspectivas sobre cómo mejorar la seguridad en el transporte aéreo.

Otro aspecto relevante fue la intervención de Germán de Melo, presidente del COMME, quien destacó la importancia de integrar la Cultura Justa y los principios de seguridad también en el sector marítimo, subrayando cómo la seguridad en el transporte no debe limitarse solo a la aviación, sino que debe ser un objetivo común para todos los modos de transporte.

La jornada culminó con una mesa redonda moderada por J. David Fanego, en la que se resumieron las conclusiones de las distintas ponencias y debates. Los participantes coincidieron en la necesidad de seguir promoviendo foros de diálogo y reflexión conjuntos entre los actores judiciales, operativos y académicos para continuar mejorando los niveles de seguridad, generar confianza en los profesionales y prevenir futuros riesgos.

Los organizadores resaltaron la importancia de seguir desarrollando la Cultura Justa y otros enfoques que permitan transformar el modo en que se gestionan los errores y accidentes en el sector de la aviación. Como subrayó Enrique Maurer, director de ENAIRE, la seguridad nunca debe ser vista como un punto de llegada, sino como un proceso continuo que requiere de la colaboración y el compromiso de todos los actores involucrados.

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1 COMENTARIO

  1. En los actores del sector faltan los empleados. No puede haber una cultura justa si los jefes, de traje y corbata, se reúnen en un palacio. Hacerlo en una sede con capacidad para miles de personas, y haberles invitado a escuchar y participar, sería «cultura justa». ¿Qué estarán pensando los pilotos fallecidos del pasado accidente JKK 5022? ¿Fue justa la práctica tradicional de airear en los medios, troceados, el contenido de las cajas negras? ¿Se aplica una cultura justa cuando pilotos son despedidos por negarse a volar con cenizas volcánicas? O tantos otros casos de trabajos aéreos.

    Claro, porque es fácil escribir si has tenido un incidente y escribes a continuación. ¿Y qué pasa si tienes temor a perder la vida en tu trabajo y pones peros a alguna actividad? Que la maquinaria empresarial se pone en marcha, y no hay cultura justa que te apoye. Se juega al miedo, porque una sanción o relevo de cargo sería aceptable, por ser un puesto de confianza. Pero no, se suele despedir sin miramientos para rociar de miedo a los colectivos. Ahí está el abuso y el silencio de los que llevan traje.

    Cuesta creer que en este país se permita que algo sea independiente con las represalias personales y empresariales que están a la vista a quien, en el ejercicio de sus funciones o con su simple opinión, erosione de algún modo la imagen de gobierno y administraciones intachables y ejemplares.

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