
¿En qué condiciones laborales trabajan pilotos y controladores y demás colectivos del sector de la aviación comercial? Suponemos que tenemos un personal adecuadamente formado, algo que parece estar en cuestión para las nuevas generaciones de profesionales, pero ¿no están estirando la cuerda de las condiciones laborales al límite y corre el riesgo de romperse? Una pregunta sencilla ¿descansan lo suficiente?
Lo mismo que no querríamos que a nuestro hijo lo operase un médico que no puede dormir por las noches, afectado por el ruido de unos aviones que perfectamente pueden volar por el día sin provocar más contratiempo que la pérdida de unas horas de playa de bajo coste a unos turistas, ¿quién de nosotros volaría, sin un atisbo de preocupación, en un avión cuyo comandante teme por su futuro laboral o que no descansa lo suficiente?
Se informa al paciente de la habitación 747 que en breves instantes pasará al quirófano, donde un equipo de cirujanos y enfermeros, del que van a despedir al 50% por los recortes, procederá con su delicada operación de corazón.
O en versión aeronáutica:

Señores pacientes, se informa que las extracciones para los análisis de sangre las realizará un técnico sanitario que lleva veinte horas de guardia a base de café bien cargados. Les pedimos que sean comprensivos y estén atentos a la aguja.
Y la versión aeronáutica:
Señores pasajeros, el piloto y en su nombre toda la tripulación, que por cierto llevan catorce horas volando y están que se caen de sueño, les desean un feliz vuelo. Les pedimos que permanezcan despiertos y alerta ante un posible episodio de somnolencia por parte de la tripulación.
¿Qué broma pesada es ésta? Que paren el avión que yo me bajo. Y la próxima vez que consulten Flightdutytimes.
Nos hacemos eco de unos artículos publicado en Aviación digital sobre las consecuencias personales que ha tenido el cierre de Spanair, el conflicto laboral que tiene los trabajadores de Iberia con la dirección por la creación de una línea de bajo coste y las peores condiciones laborales en la que cada vez desarrollan su labor los profesionales de la aviación.

Iberia Expréss está previsto que empiece a operar el próximo 25 de marzo y, sorprendentemente, está inmersa en un proceso de selección de personal. Sin dudarlo, esto significará un elenco de nuevos directivos y un consejo de administración que repartirá generosos salarios y prebendas a costa de empleados en peores condiciones laborales, y billetes más baratos a costa de la seguridad aérea. Lo dicho precios más bajos a cambio de menos seguridad y más precariedad laboral. ¿Volarán los directivos de Iberia en Iberia Expréss o seguirán ocupando los asientos de primera clase?
Recomendamos la lectura de los siguientes artículos:
Sobre la toxicidad de los directivos españoles y la corrosión en las compañías, una carta al director de Alejandro Crespo Leboreiro, ex Piloto de Spanair.

"…cuánto es preciso ganar para que un trabajador pueda defender sus derechos sin ser objeto de ataques populistas", artículo de An Eye in the Sky/Lo. C. Gutiérrez
Fatiga "intergremial", una amenaza exponencial… esa es la cuestión. El asombroso asunto del descanso, artículo de Controladores Aéreos y otras Hierbas
Y para terminar una nota de prensa de STAVLA, SITCPLA y USO en SPANAIR publicada en Aviación Digital que acrecienta la indignación hacia los bancos, La Caixa impide el pago de los salarios adeudados a los ex-trabajadores de Spanair.

¿No vende La Caixa que la obra social es su razón de ser, su alma? Autobombo para que caigamos en el anzuelo…Pero ¿no es ahí donde trabajaban y aún lo hacen, o al menos cobran, el yernísimo de España, Iñaki Urdangarín y su no-se-entera-de-nada-ni-pregunta-de-dónde-salen-los-6-millones-de-euros-que-cuestan-la-casita-donde-viven Cristina Borbón?
¿De verdad somos tan ilusos para creer de verdad que todo esto no afecta a la seguridad aérea?
Incluimos un extracto del artículo de Cristina Antón:
Dice el piloto de Iberia…
"Esto así no va a acabar bien, va a pasar algo, y cuando pase algo todos nos echaremos las manos a la cabeza"
Ya tuvimos el accidente de Spanair y no hemos aprendido nada: falta de sueño, prisas, presiones…más de lo mismo.
Tanto va el cántaro a la fuente que al fin se rompe, luego no digáis que no os avisamos.






