
En su comunicado, los representantes de los trabajadores de tierra de la compañía piden el mantenimiento de todos los puestos de trabajo y que "las Iberia Express que se puedan crear estén en la estructura jurídica de la actual empresa como garantía de la existencia de Iberia".
Sumándose a las protestas del Sepla en contra de la nueva 'low cost', los sindicatos apuntan a que lo que comenzó siendo una "unión entre iguales" –una caja de 2.500 millones a favor de Iberia y una situación económica "delicada" de British Airways (BA) por los planes de pensiones de sus empleados– ha derivado en beneficios económicos y de mercado para la compañía británica en detrimento de Iberia.
Desde el colectivo recalcan que BA ha invertido 7.000 millones de euros, renovado su flota, comprado los 'slots' de BMI y ha incrementado el salario un 4,5% en 2010 y un 3,5% en 2011 mientras que Iberia solo ha llevado a cabo inversiones por 200 millones de euros, ha reducido su flota y, además, ha empeorado las relaciones laborales con todos los colectivos a través de la congelación de sus salarios.
Con la creación de Iberia Express, Iberia pasaría de 104 aviones a 76 en el año 2015 (40 unidades menos) en contra de lo que le ocurría a BA, que incrementaría su flota de 199 aeronaves a 220 para el mismo año.
Todos los miembros sindicales han manifestado su preocupación por el futuro de los trabajadores de tierra de la compañía a partir del 31 de diciembre de 2012, fecha en la que los contratos de los servicios de asistencia en tierra que ahora realiza Iberia se "renegociarán en condiciones de mercado".






