
El Tontivuelo de Neruda
sentía que no lo sabía,
que no volaba y no volaba,
pero dió órdenes de vuelo
y fue explicando ala por ala
lo que pasaría en la atmósfera:
dictaminó sobre las plumas,
reveló el cielo y sus corrientes.
Nació sentado el tontipájaro.
Creció sentado y nunca tuvo
este triste pájaro implume
alas ni canto ni volar.
Pero dictaba el dictador.
Dictaba el aire, la esperanza,
las sumas del ir y venir.
Y si se trataba de arriba
él era nacido en la altura,
él indicaba los caminos,
él subiría alguna vez,
pero ahora números van
números vienen, conveniencias,
es mejor no volar ahora:
"Vuelen Uds. mientras tanto".
El tontipájaro feroz
se sienta sobre sus colmillos
y acecha el vuelo de los otros:
"Aquí no vuela ni una abeja
sin los decretos que estipulo".
Y así vuela pero no vuela
desde su silla el tontipájaro.
(Esta Editorial, es una buena idea de A.Inurria, director de MACH82)
A toda la redacción de la revista !Felices Fiestas!
El que aparece en la imagen es "CONDORITO", un cóndor de los Andes, personaje muy popular en los cómics chilenos. Patria de Pablo Neruda, poeta entre los poetas y gran amante de España…






