Guadalajara, SP.- Ayer se producía con el resultado de 4 fallecidos (la tripulación al completo) el último accidente mortal de un AN-26-100 (ER-AVB) en la fase de aproximación al aeropuerto de Abidjan en Costa de Marfil, de una unidad procedente de Ouagadougou en Burkina Faso. Los otros 6 ocupantes de la aeronave resultaban heridos en distinto grado. Se trataba de un vuelo chárter de la compañía moldava Valan, cuando en la fase de aproximación final se estrellaba en la línea de costa, a unos 650 metros del aeropuerto de destino. Había sido fletado por el Ejército francés, y estaba siendo utilizado logísticamente para operaciones contraterroristas.

El accidente más grave por número de vidas perdidas fue en Etiopía en 1982 donde fallecieron 73 personas. El índice de supervivencia a bordo de un AN-26 en un accidente es del 23,4% según los datos de Aviation Safety Network. Se trata de un avión fabricado en Ucrania, con distintas versiones desde el modelo original, convertible carga/pasajeros, An26-100, An26B, versión carga, An26B-100 versión civil carga/pasajeros del An26B e incluso versiones de entrenamiento de navegación como el AN26-Sh o de calibración como el AN-26SM.
Dos turbohélices, certificado para un máximo de 40 pasajeros, y curiosamente fue diseñado para un objetivo operativo de 25 años, algo que evidentemente no se ha cumplido, puesto que hay numerosas unidades a día de hoy en servicio, esperando que los organismos internacionales estén analizando estas ratios que realmente resultan muy preocupantes e indicadoras de una clara tendencia.







