Almeida apuesta por el censo como clave para una solución efectiva a la crisis humanitaria en Barajas

"Esto no se soluciona diciendo ‘Ayuntamiento, llévatelos’": el alcalde plantea un plan de acción social conjunto y critica la gestión de Aena en el aeropuerto madrileño

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Aviación Digital, Sp.- El Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas , una de las principales puertas de entrada a España, se ha convertido en los últimos meses en un improvisado refugio para cerca de 400 personas sin hogar. La falta de coordinación entre las administraciones ha prolongado esta situación de emergencia social, que ha derivado en un cruce constante de reproches entre el Gobierno de España, el Ayuntamiento de Madrid y Aena.

Tras semanas de tensión, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y el presidente de Aena, Maurici Lucena, se han reunido este jueves para acordar una primera medida concreta: la elaboración de un censo de las personas que pernoctan en el aeropuerto. Este paso, largamente exigido por el consistorio, permitirá dimensionar la situación y diseñar una intervención más eficaz.


El censo será elaborado por una ONG en junio

Durante la reunión, se acordó que una entidad del Tercer Sector, probablemente la Fundación Fresno, se encargará de realizar una “clasificación individualizada” de los sintecho en Barajas, en línea con el Plan Nacional de Sinhogarismo. Este proceso deberá ejecutarse antes de que finalice el mes de junio, y los costes serán asumidos por Aena.

“Este es un tema de carácter social, que le corresponde a los poderes públicos darle una solución”, recalcó Lucena al término del encuentro, subrayando que la empresa pública no tiene competencias más allá de la gestión aeroportuaria.


Almeida: “Le exijo que la reunión venga con el censo”

El alcalde madrileño ha sido especialmente crítico con la actuación de Aena en las últimas semanas, llegando a acusar al Gobierno de España y a la empresa aeroportuaria de “pretender echarles a la calle” sin una alternativa real para estas personas. En declaraciones a la prensa, Almeida reclamó un enfoque conjunto y humano:

“Nosotros no fumigamos, acogemos. Nuestra actitud no es desalojarlos, sino ayudarles”, sentenció el regidor.

Almeida defendió que el Ayuntamiento ya ha ofrecido alojamiento municipal a todas las personas censadas, aunque reconoció que de los 105 sintecho identificados por el Consistorio, sólo 14 han aceptado ingresar en recursos municipales. Esto pone de manifiesto la complejidad del problema, que no se resuelve simplemente con plazas disponibles.

“Esto no se soluciona diciendo ‘Ayuntamiento, llévatelos’. Porque no podemos entrar en el aeropuerto y obligarles a que se vengan”, insistió el alcalde.


Acusaciones cruzadas y una gestión desigual entre ciudades

Durante su intervención, Almeida comparó la gestión del problema en Madrid con la del aeropuerto de El Prat en Barcelona, donde Aena actuó con mayor rapidez, elaborando un censo y activando un plan social conjunto con la Generalitat. Para el alcalde madrileño, la diferencia de trato es “injustificable”:

“¿Por qué en el aeropuerto del Prat sí hubo un plan conjunto y aquí no? ¿Por qué Aena no ha llamado aún a la Delegación del Gobierno, que es la competente en seguridad?”, cuestionó Almeida.

También deslizó críticas políticas al presidente de Aena:

“La carta la firma más un diputado del PSC que el gestor de una empresa pública. Aquí lo que falta es voluntad de actuar, no de sacarse fotos.”


Un acuerdo necesario, aunque limitado

El encuentro entre Almeida y Lucena supone un punto de inflexión tras semanas de parálisis, pero no zanja el problema. Aún no se ha aclarado qué ocurrirá una vez se tenga el censo, ni qué recursos aportará el Gobierno central, que legalmente es el responsable de los solicitantes de asilo, muchos de los cuales se encuentran entre los sintecho del aeropuerto.

“Nosotros les seguimos acogiendo, pero exigimos que cada administración asuma su responsabilidad. No vamos a mandar a nadie a dormir en la puerta de un ministerio, pero tampoco vamos a asumir competencias que no son nuestras indefinidamente”, declaró el alcalde.


Lo que ocurre en Barajas no solo pone en evidencia una fractura institucional, sino también una necesidad urgente de coordinación real entre organismos. La falta de datos, la ausencia de planificación y la retórica política están dificultando la atención a un colectivo especialmente vulnerable. Mientras tanto, 400 personas siguen durmiendo en un aeropuerto, esperando algo más que reproches cruzados.

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