Aviación Digital, Sp.- La Terminal T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas se esta enfrentando a una crisis sin precedentes debido a la presencia de 421 personas sin hogar pernoctando en sus instalaciones, según un censo de Cáritas.
Esta situación, agravada por el fin de la campaña municipal contra el frío, ha coincidido con denuncias de trabajadores sobre plagas de insectos y condiciones insalubres, incluyendo picaduras documentadas.
Cambios en las normas de Aena
Aena ha aprobado recientemente una actualización de las Normas de Funcionamiento Interno y Uso de los Aeropuertos de Interés General para abordar la situación. Las principales medidas incluyen:
- Controles de acceso estrictos: Solo pasajeros con tarjeta de embarque, acompañantes y trabajadores pueden acceder en franjas horarias de baja actividad (23:00-06:00), con una única puerta por terminal.
- Derecho de admisión y desalojos: Aena puede denegar la entrada o desalojar a quienes realicen actividades prohibidas, con procedimientos específicos y apoyo de las autoridades si es necesario.
- Prohibiciones: Se prohíben 27 actividades, como mendicidad, prostitución, acampar, consumir drogas o permanecer sin justificación.
- Colaboración con autoridades: Aena refuerza su cooperación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para garantizar la seguridad.
Reacciones y tensiones
Aena ha instado al Ayuntamiento de Madrid a ofrecer soluciones habitacionales, mientras que el consistorio, liderado por José Luis Martínez-Almeida, sigue a 105 personas sin hogar, aunque pocos aceptan los recursos municipales. ONG como Bokatas denuncian restricciones para repartir comida, y el sindicato ASAE exige el realojamiento de los ONA.
Opinión del sindicato ASAE sobre la primera noche de controles
El sindicato ASAE calificó la primera noche de controles como «estética más que efectiva«. La mayoría de las personas sin hogar permanecieron, llegando antes o sin moverse. Pocos fueron excluidos, quedándose en bancos o el parking.
ASAE destaca que las nuevas normas facultan el desalojo total, que exigen por la dignidad de las personas y la seguridad de los trabajadores. Critican que Aena permitió la acumulación de 500 personas sin actuar y esperan soluciones de alojamiento en días desde el Ayuntamiento y Aena.
Impacto y perspectivas
Las normas buscan garantizar la operatividad, pero la crisis refleja desafíos sociales. La colaboración entre Aena, el Ayuntamiento, el Defensor del Pueblo y los trabajadores, será clave para resolver la situación, equilibrando la seguridad aeroportuaria con la atención a las personas vulnerables.






