
El Gobierno luso aprobó en 2012 el proceso de privatización de TAP, en dos fases mediante una ampliación de capital y la venta directa de las acciones representativas a uno o varios accionistas. Solo el grupo brasileño colombiano de Germán Efromovich, Synergy Group, mostró interés por la aerolínea lusa pero su oferta, de unos 340 millones de euros, fue rechazada por los órganos gubernamentales del país.
Relanzar la privatización de TAP, que cuenta con un plan de negocios hasta 2016, ya figuraba en los presupuestos del Ejecutivo luso para este año si se cumplían las condiciones para llevar a cabo la operación.
Paralelamente, se investiga si la venta de la división de mantenimiento de la compañía, TAP Manutenção Brasil, realizada en 2007 por aproximadamente 500 millones de euros, se realizó correctamente, una operación que según fuentes de la compañía, citadas por 'Diário Económico', fue de conformidad.
Por su parte, la Unión Nacional de Aviación Civil Personal de vuelo (SNPVAC) ha convocado paros parciales durante cuatro días (30 de octubre y 1 de noviembre y 30 de noviembre y 2 de diciembre) para protestar contra los incumplimientos «permanentes» por parte de la compañía de las normas laborales, según el comunicado del sindicato.
En agosto de este año, los pilotos de TAP secundaron un paro de 24 horas, lo que afectó a unos 20.000 pasajeros, una protestar en la que se decretaron servicios mínimos por el Tribunal de Arbitraje del Consejo Social y Económico luso.






