Aviación Digital, Sp.- Un avión Gulfstream C-37A operado por la Guardia Costera de Estados Unidos protagonizó, el 2 de septiembre de 2026, un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto Ronald Reagan Washington National tras perder su motor derecho en pleno vuelo, cuando trasladaba al secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), Markwayne Mullin, y a otras 13 personas.
Una emergencia declarada a media hora de destino
Según los datos recogidos por medios estadounidenses, el aparato había despegado a las 12:09 (hora del Este) desde Lawson Army Airfield, cerca de Columbus (Georgia), con destino a la capital estadounidense. Poco más de una hora después de vuelo, la tripulación comunicó a control: «We just lost our right engine, would like to declare an emergency» («Acabamos de perder el motor derecho, queremos declarar una emergencia»), solicitando autorización para un aterrizaje inmediato.
El C-37A —versión militar del birreactor de negocios Gulfstream G550, ampliamente utilizado por las fuerzas armadas y agencias federales de Estados Unidos para transporte de altos cargos— disponía de aproximadamente dos horas y media de combustible en el momento del fallo, lo que permitió a la tripulación gestionar la emergencia sin apremio de tiempo. El aterrizaje se produjo por la pista 1 del aeropuerto Ronald Reagan Washington National (DCA), tras un vuelo de algo más de 90 minutos.
Fuentes aeroportuarias citadas por la prensa estadounidense señalaron que la aeronave «aterrizó sin problemas» y fue inspeccionada en pista por los equipos de bomberos y rescate antes de dirigirse a la terminal por sus propios medios. No se han reportado heridos entre los 14 ocupantes.
The United States Coast Guard pilots made the single engine landing feel routine. No panic, just straight professionalism. After we landed, the pilots told me that was a first for them! We could not have been in better hands. https://t.co/ckhCkJbsRX
— Secretary Markwayne Mullin (@SecMullinDHS) September 2, 2026
La antigüedad de la flota, de nuevo en el foco
El propio secretario Mullin confirmó el incidente a través de la red social X, donde atribuyó a la pericia de la tripulación el desenlace sin consecuencias y destacó que el aterrizaje con un solo motor se completó «sin contratiempos». El episodio ha reavivado, no obstante, las dudas sobre la antigüedad de la flota de aviones ejecutivos que emplea el Gobierno estadounidense para el transporte de sus principales responsables: la aeronave implicada tiene más de dos décadas de servicio y arrastra, según ha trascendido, sistemas de aviónica y comunicaciones considerados obsoletos.
El propio DHS había solicitado en 2025 una partida de 50 millones de dólares para renovar su flota ejecutiva, cantidad que la Guardia Costera —agencia adscrita al DHS y encargada de operar este tipo de vuelos— elevó posteriormente hasta 200 millones de dólares para la adquisición de dos unidades del birreactor Gulfstream G700. La primera de esas aeronaves fue entregada en enero de 2026, mientras que la segunda continúa pendiente de recepción. Las autoridades no han explicado públicamente por qué no se empleó el avión ya renovado para el desplazamiento del secretario.
Un procedimiento estándar en la aviación ejecutiva y militar
Desde el punto de vista técnico, un aterrizaje con un motor inoperativo es un procedimiento contemplado en los manuales de operación de cualquier aeronave bimotor certificada, diseñada para mantener el vuelo controlado y completar el aterrizaje incluso con la pérdida total de uno de sus dos motores. No obstante, la declaración de emergencia otorga prioridad absoluta a la aeronave afectada y activa de forma automática los protocolos de los servicios de extinción de incendios y rescate en el aeropuerto de destino, tal y como ocurrió en Washington.
Por el momento no se ha determinado públicamente la causa técnica de la pérdida de potencia en el motor derecho del C-37A, y no se ha informado de la apertura de una investigación formal por parte de un organismo independiente. Aviación Digital seguirá esta información a la espera de que la Guardia Costera de Estados Unidos o el propio Departamento de Seguridad Nacional ofrezcan detalles adicionales sobre el origen de la avería.






