Aviación Digital, Sp.- Con cerca de 14.000 empleados llamados al paro y un seguimiento que los sindicatos convocantes cifran en torno al 90%, el conflicto laboral en las plantas españolas de Airbus se prolonga desde el 24 de agosto de 2026 sin que la compañía y los representantes de los trabajadores hayan logrado cerrar sus diferencias sobre salarios y condiciones laborales.
Siete plantas afectadas tras semanas de tensión
El paro indefinido afecta a siete instalaciones de Airbus en España: Getafe, la mayor de todas con unos 9.000 empleados, Tres Cantos, Illescas (Toledo), Albacete (dedicada a helicópteros), El Puerto de Santa María (Cádiz), Tablada y San Pablo, estas dos últimas en Sevilla. La convocatoria llega después de que, el 24 de julio, los sindicatos SIPA, ATP y CCOO alcanzaran un preacuerdo con la dirección que la plantilla rechazó por un margen ajustado en referéndum (51,13% en contra frente a 48,87% a favor). Tras ese rechazo, Airbus solicitó una mediación a través del SIMA el 30 de julio, propuesta que UGT, CGT y ÚTIL —las tres organizaciones que sí mantuvieron la convocatoria de huelga— rechazaron, decidiendo iniciar el paro indefinido a partir del 24 de agosto, una vez concluido el parón estival.
La pérdida de poder adquisitivo, en el centro del conflicto
El desencuentro entre la dirección y la plantilla gira principalmente en torno a la recuperación salarial. Mientras la empresa ha planteado un ajuste salarial referenciado al IPC de los próximos dos años, los trabajadores reclaman compensar una pérdida acumulada del 9% en los últimos cuatro ejercicios. El representante sindical Raúl Fernández describió esta situación como «una pérdida brutal de poder adquisitivo», a la que se suma, según los convocantes, la erosión de derechos sociales conquistados por generaciones anteriores de la plantilla. Al conflicto salarial se añaden otras reivindicaciones: la reducción del teletrabajo de dos a un día semanal, la obligatoriedad de fijar las vacaciones en agosto, la pérdida de complementos por incapacidad temporal y la exigencia de garantías de empleo para los trabajadores trasladados a la futura joint venture espacial Bromo.
Airbus alerta de riesgos para su carga de trabajo
La responsable global de Recursos Humanos de Airbus, Carmen Maja Rex, expuso en persona la posición de la compañía en la reunión del SIMA con un discurso que fuentes sindicales calificaron de «duro». La empresa considera «crítico» alcanzar un acuerdo «de inmediato» en los próximos días y advierte de que está analizando el impacto adicional de la huelga sobre sus compromisos de producción, sus acuerdos con clientes, sus obligaciones institucionales y su reputación. Airbus ha señalado además que necesita fabricar 90 aviones mensuales hasta final de año para recuperar el retraso acumulado tras 23 jornadas previas de paro, y que la prolongación del conflicto está paralizando nuevas contrataciones en las plantas afectadas.
Negociaciones diarias sin fecha de cierre
Tras la reunión del 25 de agosto, ambas partes previeron mantener contactos diarios para tratar de desbloquear la situación, aunque las fuentes consultadas no recogen una fecha concreta para el próximo encuentro formal. UGT, CGT y ÚTIL valoran la última propuesta de la empresa como un avance, pero exigen mayor concreción antes de levantar el paro.






