Iberia cobrará entre 35 y 125 euros por equipaje irregular: qué tamaños y formatos entran en la nueva medida

De momento, sólo se aplicará al equipaje facturado, pero no a las llamadas maletas maleables, las mochilas, equipaje de cabina, bolsas.

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Con la temporada alta de viajes a la vuelta de la esquina, las aerolíneas afinan sus políticas de equipaje y ajustan condiciones que pueden impactar directamente en el bolsillo del pasajero.

Iberia ha puesto en marcha un nuevo suplemento para aquellos bultos considerados de “forma irregular”, una medida que ya está en vigor y que puede suponer un recargo de entre 35 y 125 euros según la ruta.

La decisión afecta exclusivamente al equipaje facturado y busca evitar incidencias en los sistemas automáticos de clasificación y transporte de maletas en los aeropuertos.

Qué se considera equipaje irregular

La aerolínea define como equipaje con forma irregular cualquier bulto cuya estructura, dimensiones o material puedan interferir en los sistemas automáticos del aeropuerto.

Estos sistemas están diseñados para manipular maletas convencionales con formas rectangulares y estructuras rígidas o semirrígidas. Cuando el bulto presenta curvas pronunciadas, salientes, materiales poco habituales o tamaños difíciles de encajar en las cintas, requiere manipulación adicional.

En esta categoría entran artículos como tablas de surf, esquís, snowboards, equipamiento deportivo de grandes dimensiones, material de caza o instrumentos profesionales voluminosos.

También pueden incluirse cámaras de gran tamaño utilizadas por profesionales de la comunicación, así como determinados carros de bebé que no cumplen con los estándares habituales de facturación.

La calificación de equipaje especial no la realiza una máquina, sino personal del aeropuerto. El pasajero deberá acudir al mostrador de facturación para que se evalúe el bulto y, si se acepta para su transporte, se aplicará el suplemento correspondiente. En caso de que el equipaje sea rechazado por razones operativas o de seguridad, no podrá embarcar.

Las mochilas, las maletas blandas convencionales y el equipaje de cabina quedan fuera de esta nueva normativa. El objetivo declarado es reducir bloqueos en los sistemas automatizados y evitar intervenciones manuales que encarecen la operativa.

Así quedan los recargos según el destino

El importe varía en función del trayecto. En vuelos nacionales dentro de la península, el recargo asciende a 35 euros por trayecto.

En rutas con destino a Canarias, Europa, Norte de África y Oriente Medio, la cifra se eleva hasta 60 euros. Para vuelos de largo radio con destino a América o Asia, el suplemento alcanza los 125 euros.

Cuando se trata de vuelos en conexión, las cuantías cambian ligeramente. En trayectos domésticos con conexión, el recargo es de 40 euros.

En conexiones hacia Canarias, Europa o África, asciende a 70 euros. En el caso de itinerarios intercontinentales con enlace, el importe puede llegar hasta 140 euros.

Estas cifras se suman a las tarifas habituales de facturación de equipaje, lo que puede incrementar notablemente el importe final del billete si el pasajero no tiene en cuenta la normativa antes de viajar.

Cuánto cobran otras aerolíneas por equipaje irregular

Iberia no es la única aerolínea que aplica suplementos por equipaje especial. En el sector es habitual que artículos deportivos, instrumentos musicales de gran tamaño o bultos con dimensiones no estándar tengan tarifas diferenciadas.

Compañías como Lufthansa, Air France o KLM establecen cargos específicos para el transporte de esquís, tablas de surf, bicicletas o equipos de golf, que deben reservarse previamente como equipaje deportivo.

En aerolíneas tradicionales europeas, el transporte de material deportivo dentro del continente suele situarse entre 40 y 80 euros por trayecto. Por ejemplo, Lufthansa cobra desde 70 euros por equipos de esquí en rutas europeas, mientras que Air France aplica tarifas similares para bicicletas o tablas de surf. En vuelos intercontinentales, estos importes pueden superar los 150 euros, especialmente si el peso excede los límites estándar.

British Airways también distingue entre equipaje convencional y equipaje especial, aunque en algunos casos incluye material deportivo dentro del equipaje facturado si cumple peso y dimensiones. Cuando no es así, se aplican suplementos adicionales.

Las compañías de bajo coste mantienen políticas aún más estrictas. Ryanair y easyJet penalizan con recargos elevados el equipaje que excede las medidas permitidas o que no ha sido declarado con antelación.

En el caso de Ryanair, facturar equipamiento deportivo puede superar los 50 o 60 euros por trayecto en rutas europeas, mientras que si el pasajero se presenta en el aeropuerto sin haberlo reservado previamente, el importe puede incrementarse de forma significativa.

Vueling, por su parte, establece tarifas diferenciadas para bicicletas, esquís o tablas de surf que rondan los 45 o 60 euros dentro de Europa, dependiendo de la temporada y del destino. En rutas más largas, el precio puede aumentar.

Qué deben tener en cuenta los viajeros

Antes de viajar, conviene revisar con detalle las condiciones del billete y las dimensiones permitidas. Un equipaje que aparentemente cumple con los límites de peso puede ser considerado irregular por su forma.

Esto es especialmente relevante para quienes viajan con equipamiento deportivo o profesional.

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