Aviación Digital, Sp.- La nubosidad y la baja elevación del Sol constituyen dos de los principales desafíos para observar desde tierra el eclipse total del 12 de agosto. Iberia tratará de reducir ambos condicionantes con un vuelo especial a más de 10.000 metros de altitud, diseñado para seguir la franja de totalidad sobre la provincia de Palencia.
Un vuelo circular desde Madrid para interceptar la sombra lunar
Iberia operará el próximo 12 de agosto de 2026 un vuelo exclusivo para contemplar desde el aire el primer eclipse total de Sol visible desde la península ibérica en más de un siglo. La aeronave despegará del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas a las 18:45 horas y regresará al mismo aeródromo después de completar una ruta especial sobre territorio español.
La operación llevará el código IB1473, una referencia a 1473, año de nacimiento del astrónomo Nicolás Copérnico. Según la información facilitada por la aerolínea, la trayectoria se ha planificado para maximizar las condiciones de observación cuando la aeronave se encuentre sobre la provincia de Palencia.
El vuelo estará liderado por el comandante Javier Lopera Alcalá y el piloto Javier Meana Fernández, quien cuenta con formación en Astrofísica. Iberia no ha comunicado por ahora la hora prevista de aterrizaje, el trazado detallado, la matrícula del avión ni el procedimiento de acceso a las plazas.
La relevancia de la planificación deriva de las características del fenómeno. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) señala que la franja de totalidad atravesará España de oeste a este durante el atardecer, con el Sol muy próximo al horizonte. En Burgos, una referencia geográfica cercana al área elegida por Iberia, el máximo está previsto alrededor de las 20:29 horas, con el Sol a unos ocho grados de elevación.
El A321XLR, convertido en plataforma de observación
La compañía utilizará un Airbus A321XLR, variante de alcance extendido perteneciente a la familia A320neo. El fabricante europeo entregó el primer ejemplar de este modelo a Iberia en octubre de 2024, lo que convirtió a la aerolínea española en operador de lanzamiento mundial.
El avión combina una autonomía publicada de hasta 4.700 millas náuticas —unos 8.700 kilómetros— con una cabina de pasillo único. La configuración presentada por Airbus para Iberia dispone de 182 plazas distribuidas en dos clases, aunque la aerolínea no ha detallado si el aparato asignado al IB1473 mantendrá su configuración comercial completa o será adaptado para la actividad científica y audiovisual.
En esta misión, el alcance intercontinental del modelo no será el factor determinante. Su valor operativo estará en la posibilidad de mantener una trayectoria y una orientación compatibles con la observación, siempre dentro de las autorizaciones del control de tránsito aéreo y de las limitaciones meteorológicas y operacionales del vuelo.
La altitud de crucero permitirá situar la aeronave por encima de gran parte de la nubosidad troposférica. No elimina por completo la interferencia atmosférica ni garantiza la visibilidad desde todas las ventanillas, pero reduce uno de los principales riesgos que condicionan las campañas de observación desde tierra.
Starlink permitirá retransmitir el eclipse en directo
Iberia retransmitirá el fenómeno a través de sus redes sociales mediante el nuevo servicio de wifi de alta velocidad de Starlink, que la compañía está instalando progresivamente en su flota.
La aerolínea puso en servicio en julio su primer avión equipado con esta tecnología de conectividad satelital. El sistema utiliza satélites en órbita terrestre baja —LEO, por sus siglas en inglés— y, según Iberia, puede proporcionar velocidades de hasta 500 megabits por segundo en los aviones equipados, con conexión disponible desde el embarque hasta la llegada.
Esa capacidad permite actividades de elevado consumo de datos, incluidas las retransmisiones audiovisuales en tiempo real. No obstante, Iberia no ha publicado el esquema técnico de la emisión del eclipse, su resolución, los equipos de captación previstos ni el grado de redundancia de la conexión.
El IB1473 funcionará así como una demostración de las posibilidades de la conectividad de nueva generación en aviación comercial. Además de mejorar el servicio al pasajero, una conexión de banda ancha puede facilitar transmisiones institucionales, cobertura de acontecimientos y determinados intercambios de datos durante el vuelo, siempre que los sistemas y procedimientos empleados estén autorizados.
El proyecto Shelios realizará mediciones de la morfología solar
A bordo viajará un grupo de investigadores del proyecto Shelios, iniciativa científica y educativa con experiencia en la observación y divulgación de fenómenos astronómicos.
El equipo estará encabezado por el astrónomo Miquel Serra-Ricart, director científico de Light Bridges y vinculado al Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). Los investigadores realizarán mediciones relacionadas con la morfología del Sol, aprovechando la reducción de nubosidad y de parte de las perturbaciones atmosféricas que ofrece la altitud de crucero.
“La observación desde la altitud de crucero nos permitirá tener una visión clara de la corona solar libre de nubosidad y otros fenómenos atmosféricos que pueden dificultar la observación desde tierra”
Serra-Ricart
Durante la totalidad, cuando la Luna cubra completamente el disco solar desde la posición del observador, será posible estudiar la corona, la capa exterior de la atmósfera del Sol. El equipo también prevé registrar el entorno aparente del astro, incluida la posición de Venus, Mercurio y determinadas estrellas que podrían hacerse visibles durante el oscurecimiento.
Una operación que combina ciencia, aviación y conectividad
“Estamos muy satisfechos de poder colaborar en una iniciativa que une aviación, ciencia e innovación”, afirmó Diego Fernández, director de Estrategia, Transformación y Sostenibilidad de Iberia.
Según el directivo, el vuelo permitirá aprovechar las ventajas de la altitud de crucero para contribuir al estudio de un fenómeno astronómico excepcional. La compañía encuadra la iniciativa en su estrategia de innovación tecnológica y en el desarrollo de proyectos con impacto social.
Desde el punto de vista operacional, la misión presenta condicionantes diferentes a los de un vuelo comercial convencional. La calidad de la observación dependerá de la posición del avión respecto a la sombra lunar, del rumbo, de la elevación aparente del Sol, de la distribución de los observadores y de cualquier ajuste de trayectoria autorizado durante la operación.
El precedente de 1912 y la referencia histórica de 1905
El eclipse del 12 de agosto será el primero visible como total desde la península ibérica en más de un siglo. El antecedente de 17 de abril de 1912 fue un eclipse híbrido: los cálculos situaban una totalidad de apenas unos segundos en una estrecha franja del noroeste peninsular, mientras otras zonas lo observaron como anular.
El precedente más comparable por su carácter plenamente total fue el eclipse del 30 de agosto de 1905, que alcanzó en España una duración cercana a cuatro minutos y movilizó a numerosos equipos científicos internacionales. Por ello, ambas fechas aparecen en las referencias históricas: 1912 como último fenómeno con una franja de totalidad extremadamente breve y 1905 como el último gran eclipse total observado desde la Península.
El IGN calcula que el fenómeno de 2026 tendrá una duración global de 264 minutos. Su máximo se producirá cerca de Islandia a las 19:46, hora peninsular española, con una totalidad máxima de dos minutos y 18 segundos. Posteriormente, la sombra cruzará el norte de España antes de abandonar la superficie terrestre sobre el Atlántico.
La observación directa del Sol continuará requiriendo protección adecuada durante todas las fases parciales. El IGN advierte de que mirar el disco solar sin filtros homologados puede provocar daños oculares permanentes; únicamente durante la totalidad completa desaparece temporalmente la parte brillante de la fotosfera.






