Aviación Digital, Sp.- Es uno de los sucesos que más inquietan a cualquier piloto o controlador: encontrar la pista ocupada cuando no debería estarlo. El pasado 28 de septiembre de 2026, según la prensa canaria, un avión de Iberia Express entró en la pista del aeropuerto de Lanzarote cuando un Ryanair que acababa de aterrizar todavía no la había abandonado. El episodio rescata un problema que el propio Gobierno cuantificó ante el Congreso de los Diputados hace dos años y que tuvo en Madrid-Barajas su caso más llamativo.
Qué ocurrió en Lanzarote
De acuerdo con La Voz de Lanzarote y Diario de Avisos, el vuelo FR5910 de Ryanair, procedente de Dublín, aterrizaba por la pista 03 cuando el IB1502 de Iberia Express, con destino Madrid, accedió a ella por la salida E1. El avión de Ryanair frenó y continuó rodando hasta la salida E2 sin que llegara a producirse contacto. El tráfico que venía detrás en aproximación tuvo que hacer un motor y al aire al no poder aterrizar con otro avión en pista.
La cuenta de Controladores Aéreos en X calificó el episodio de «situación delicada», cuyas causas «determinará la pertinente investigación», y lo enmarcó en «una operativa compleja» con «condiciones laborales y dotación de recursos humanos deficiente» y un derecho a huelga «totalmente restringido». Según Diario de Avisos, el colectivo sostiene que en Lanzarote faltan ocho controladores respecto a los considerados necesarios.
El precedente de la pista 36L de Barajas (julio de 2024)
El caso de Madrid llegó al Congreso a través de una pregunta escrita (expediente 184/13588) registrada el 27 de agosto de 2024 por el diputado Fèlix Alonso Cantorné, del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR. En su respuesta del 9 de octubre de 2024, el Gobierno confirmó que el 21 de julio de 2024 un vehículo accedió a la pista 36L de Madrid-Barajas «sin la debida autorización de la Torre de Control», coincidiendo con una aeronave en fase de despegue.
La torre pidió al Coordinador de Operaciones en el Área de Movimiento (COAM) que identificara el vehículo. El Ejecutivo reconoce que se trata de «un tipo de suceso considerado crítico en el ámbito de la aviación, ya que podría haber derivado en un grave accidente aéreo».
En una ampliación fechada el 15 de octubre de 2024, AESA indicó que, con carácter provisional, tenía constancia de cuatro incursiones en pista en Barajas solo en julio de 2024, sin poder detallarlas por la confidencialidad que impone el Sistema de Notificación de Sucesos (SNS). Aena, en coordinación con ENAIRE y con la empresa de los trabajadores implicados, abrió una investigación que incluye partes aeroportuarios y de control de tránsito aéreo (ATC), testimonios, evidencias de formación, imágenes y trazas radar. En esa fecha, las conclusiones aún no estaban disponibles, y no nos consta que se hayan hecho públicas después.
1.928 incursiones entre 2015 y el 30 de junio de 2024
Una incursión en pista es, según la definición recogida en la iniciativa parlamentaria, todo suceso que suponga «la presencia incorrecta de una aeronave, vehículo o persona en la zona protegida de una superficie designada para el aterrizaje o despegue». Es una de las trece áreas prioritarias del Plan de Acción de Seguridad Operacional (PASO), dentro del Programa Estatal de Seguridad Operacional (PESO).
Alcance temporal de la muestra: los datos agregados remitidos al Congreso el 15 de octubre de 2024 abarcan desde el año 2015 hasta el 30 de junio de 2024. El año 2024 recoge, por tanto, solo el primer semestre, y la serie no incluye ningún dato posterior a esa fecha, ni de 2025 ni de 2026. Esta es la evolución en la red de Aena:
- 2015: 165 · 2016: 208 · 2017: 183 · 2018: 171 · 2019: 251
- 2020: 131 · 2021: 199 · 2022: 224 · 2023: 264
- 2024 (solo de enero al 30 de junio): 132
El máximo de la serie corresponde a 2023, con 264 sucesos. Por aeropuertos, en el periodo de 2015 al 30 de junio de 2024, Barcelona-El Prat encabeza el acumulado con 215, seguido de Madrid-Barajas (191), Sabadell (139), Gran Canaria (114) y Tenerife Norte (112). En Barajas, 2023 fue también el peor año, con 37 incursiones frente a las 23 de 2022. Los ocho aeropuertos canarios suman 350 sucesos en ese mismo periodo, en torno al 18 % del total; Lanzarote registra 29.
Conviene leer estas cifras con cautela. Al ser 2024 un año incompleto en la muestra, sus 132 sucesos no son comparables con los totales anuales. Además, el documento no relaciona los datos con el volumen de operaciones de cada aeropuerto ni distingue por niveles de severidad, por lo que no permiten por sí solos comparar el riesgo entre instalaciones.
Cultura justa frente a vía punitiva
La pregunta parlamentaria cuestionaba también el papel de la Guardia Civil, cuyos agentes pidieron información sobre el suceso de Barajas. El Gobierno explica que el procedimiento local PO-13 prevé que el COAM requiera a la Guardia Civil para pruebas de alcohol y, a su criterio, de drogas, y que el cuerpo está obligado a actuar de oficio ante posibles incumplimientos de la normativa de seguridad en plataforma. En este caso, tras saber que el suceso se investigaba en el Sistema de Gestión de la Seguridad Operacional, no continuó ni emitió informe.
El Ejecutivo subraya que la gestión de la seguridad operacional y los procesos sancionadores son independientes y que la información notificada al SNS está protegida bajo los principios de cultura justa, salvo negligencia grave o dolo. Si lo considerara necesario, la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) podría asumir una investigación independiente.
Una pregunta abierta
Barajas y Lanzarote son escenarios distintos, uno con un vehículo y otro con dos aeronaves, y ninguna de las dos investigaciones ha trascendido con conclusiones públicas. Pero ambos apuntan al mismo eslabón: la gestión del área de movimiento. Si 2023 marcó el máximo de una serie que se detiene en junio de 2024, ¿no debería España publicar datos de incursiones actualizados, con severidad y por volumen de tráfico, para medir de verdad el riesgo?






