Aviación Digital, Sp.- La cetrería es una de las barreras de seguridad menos visibles y más eficaces, frente al riesgo aviar en los aeropuertos. Ahora, la empresa que la presta en los aeródromos vascos afronta una investigación judicial que pone el foco sobre qué ocurre con las rapaces criadas dentro del recinto aeroportuario.
Una investigación nacida de un anuncio en internet
La Guardia Civil investiga a la empresa que presta el servicio de cetrería en los tres aeropuertos vascos, Bilbao (Loiu), Foronda (Vitoria) y San Sebastián y que también opera en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Según El Diario Vasco, agentes de la UCOMA (Unidad de Medio Ambiente de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil) en el País Vasco tratan de determinar si la firma contratada por Aena habría incurrido en delitos relacionados con la cría ilegal y la venta irregular de halcones, una especie protegida.
Las pesquisas, según el citado diario, arrancaron al detectarse anuncios en internet ofertando halcones publicados por un trabajador de la compañía que, presuntamente, no contaba con autorización para criar rapaces. El responsable de la empresa alega que se los había regalado él y sostiene que cualquier particular puede vender estas aves siempre que la documentación esté en regla.
El papel de la cetrería en la seguridad operacional
El control de fauna es una medida central frente al bird strike (impacto con aves), uno de los riesgos recurrentes para la seguridad operacional. Las rapaces entrenadas intimidan a la fauna silvestre del entorno de las pistas para reducir el riesgo de colisión. La succión de un ave de cierto tamaño por un motor puede provocar daños que, en el peor escenario, deriven en el fallo de la planta motriz. Por su relevancia, este tipo de prevención está alineado con los estándares de gestión del peligro aviar promovidos por la OACI (Organización de Aviación Civil Internacional).
Lo que la empresa reconoce y lo que niega
La compañía investigada admite, según El Diario Vasco, una irregularidad que califica de administrativa, no penal: el hallazgo de polluelos, dos harris y un halcón prácticamente recién nacidos, en Foronda, pese a una orden de Aena de no criar aves en ese aeródromo. La firma afirma haber realizado pruebas de paternidad para acreditar que nacieron en cautividad y niega de forma rotunda cualquier tráfico irregular o captura de ejemplares salvajes.
La empresa sostiene además que cría entre 20 y 30 halcones al año en su centro autorizado, que parte se vende a Emiratos Árabes Unidos y que la venta de ejemplares no aptos para el trabajo en pista es una práctica habitual. Asegura haber aportado documentación ante la Guardia Civil y la Diputación, y confía en el archivo de la causa.
La posición de Aena
Fuentes de Aena consultadas por el diario aseguraron que el Servicio de Control de Fauna en los aeropuertos gestionados por esta empresa «se presta con normalidad». Sin valorar la investigación concreta, portavoces del gestor aeroportuario subrayaron que las inspecciones en materia de bienestar animal y especies protegidas son habituales en los núcleos zoológicos, y que las firmas de control de fauna son inspeccionadas periódicamente. Por su parte, fuentes del Instituto Armado se limitaron a indicar que la investigación, dirigida por un juzgado de instrucción, se encuentra avanzada.







En el año 2023 un grupo de trabajadores que estábamos en la Halconera de Barajas presentamos un comunicación sobre PRESUNTOS incumplimientos del pliego de entonces y según parece se archivó porque no se pudo probar.
Que algo no se pueda probar, no significa que no sea real.
Ya no estamos en la halconera, nos hemos ido yendo la gente mas preparada y hoy sale esto…
En fin.
La Unidad de Cumplimiento Normativo de Aena investigo. UCOMA debia pedir los antecedentes de aquello a Aena via judicial. Igual cruzando datos se llega a la verdad… o no…