Aviación Digital, Sp.- La velocidad con la que aparecen nuevas imágenes de los futuros aviones de combate chinos está superando a la información oficial disponible sobre ellos. Esa falta de transparencia también está provocando confusiones entre los dos principales diseños observados desde finales de 2024. En este caso, las maniobras difundidas el 15 de agosto y atribuidas en algunas publicaciones al J-50 de Shenyang corresponden en realidad al programa J-36 de Chengdu, un aparato claramente diferenciable por su configuración de tres motores.
La corrección clave: las nuevas maniobras corresponden al J-36
Las imágenes publicadas el 15 de agosto por Military Watch Magazine muestran nuevas maniobras de uno de los prototipos chinos asociados a la denominada sexta generación. Sin embargo, el aparato descrito por la publicación no es el J-50 de Shenyang.
La propia información de Military Watch hace referencia a la arquitectura de tres motores del avión protagonista, una característica asociada al denominado J-36 de Chengdu. Por el contrario, las imágenes disponibles del J-50 muestran una configuración birreactor.
La misma distinción afecta a otra información reciente. El aparato que diferentes fuentes de inteligencia de fuentes abiertas —OSINT, por sus siglas en inglés— identificaron en julio como un posible quinto prototipo también pertenece al programa J-36, no al J-50. Military Watch publicó esa información el 23 de julio y otras fuentes especializadas, incluida Aerospace Global News, han relacionado igualmente las imágenes con el avión desarrollado por Chengdu. La propia autenticidad y numeración exacta de esos prototipos no han sido confirmadas oficialmente por Pekín.
La diferencia es relevante porque ambos proyectos parecen explorar soluciones aerodinámicas y operativas distintas y no deberían utilizarse indistintamente para evaluar el ritmo de desarrollo chino.
Qué sabemos realmente del J-50 de Shenyang
El denominado J-50, también citado en fuentes especializadas como J-XDS o J-XD, es una designación no oficial aplicada al avión desarrollado por Shenyang Aircraft Corporation (SAC). El aparato apareció públicamente junto al segundo gran diseño chino de nueva generación el 26 de diciembre de 2024. Reuters confirmó entonces la aparición de imágenes de dos aeronaves militares chinas de configuración sin cola, aunque advirtió que las fotografías no permitían determinar de forma concluyente sus prestaciones furtivas, maniobrabilidad o aviónica.
Las imágenes posteriores permiten identificar en el aparato de Shenyang un ala de planta aproximadamente lambda, ausencia de estabilizadores verticales convencionales, puntas de ala articuladas y dos salidas de motor bidimensionales que podrían incorporar vectorización de empuje. The War Zone ha documentado específicamente tanto las puntas móviles como esas toberas, aunque su función exacta y el reparto de autoridad entre los diferentes sistemas de control no son públicos.
Por ello, no puede afirmarse con la información disponible que el J-50 dependa íntegramente de la vectorización de empuje para mantenerse estable, ni que emplee un supuesto sistema denominado “control adaptativo continuo”. No existe documentación pública china que confirme esas características.
La eliminación de las derivas verticales puede contribuir al diseño de una geometría de baja observabilidad y reduce superficies que generan resistencia aerodinámica, pero obliga a resolver el control direccional mediante una combinación más compleja de superficies aerodinámicas, leyes digitales de control de vuelo y, potencialmente, vectorización de empuje. En el J-50, las puntas articuladas y las posibles toberas vectoriales son pistas importantes, pero las fotografías por sí solas no permiten reconstruir sus leyes de control ni establecer sus márgenes reales de estabilidad.
El Pentágono confirma que China tiene dos prototipos de nueva generación en vuelo
La existencia de dos programas chinos en pruebas ya no depende únicamente de fotografías difundidas en redes sociales.
El informe anual de 2025 del Departamento de Defensa de Estados Unidos sobre las capacidades militares de China afirma que, en diciembre de 2024, dos compañías chinas realizaron los vuelos de prueba iniciales de dos prototipos diferentes de sexta generación. El documento considera que estos programas se encuentran todavía en una fase inicial de desarrollo y estima que podrían alcanzar capacidad operacional hacia 2035.
El informe también plantea que futuros aviones de esta categoría podrían desempeñar misiones aire-aire y aire-superficie y dirigir aeronaves no tripuladas durante operaciones de combate. Se trata de una valoración del Departamento de Defensa estadounidense, no de una especificación operacional anunciada por China.
El verdadero indicador es la profundidad de los programas de pruebas
Las últimas imágenes no demuestran todavía que China disponga de un caza de sexta generación listo para entrar en servicio. Lo que sí evidencian, unido a la confirmación del Pentágono, es la existencia de al menos dos programas de aeronaves de combate de nueva generación que ya han alcanzado la fase de vuelo.
El J-50 destaca por su arquitectura birreactor sin derivas y sus poco habituales puntas de ala articuladas. El J-36, de mayor tamaño y con tres motores, parece seguir una vía diferente y es este último el que concentra las imágenes más recientes sobre nuevas maniobras y la posible aparición de un quinto ejemplar de pruebas.






