La compañía adelanta fondos propios para fabricar cinco aviones de combate autónomos con demostraciones en vuelo previstas para 2027, a la espera de la segunda fase del programa CCA de la USAF.
Aviación Digital, Sp.- Lockheed Martin construirá cinco aeronaves de combate no tripuladas Vectis con su propia inversión, según declaraciones del consejero delegado de la compañía, Jim Taiclet, en la presentación de resultados del tercer trimestre del 22 de octubre. El movimiento sitúa a la empresa en la carrera por los aviones de combate colaborativos.
Cinco aviones antes de que haya requisito formal
Taiclet anunció que Lockheed Martin ha optado por impulsar el programa con recursos propios, sin esperar a recibir pedidos oficiales de sus clientes. «Ahora construiremos cinco aviones Vectis con nuestra propia inversión», afirmó el directivo.
La compañía tiene previsto iniciar las demostraciones en vuelo en 2027, un calendario con el que pretende acreditar la madurez tecnológica de su nuevo avión autónomo y avanzar hacia su fabricación en serie.
La rapidez con la que ha evolucionado el proyecto es otro de los aspectos que Lockheed Martin ha querido destacar. Según los datos facilitados por la empresa, los ingenieros de Skunk Works necesitaron menos de dos meses para pasar de los primeros bocetos a los ensayos en el túnel de viento.
Además, apenas ocho meses después del inicio de los trabajos, ya habían autorizado la fabricación de la primera pieza destinada a producción. Unos plazos especialmente ajustados para un programa aeronáutico de estas características, aunque por ahora no existe información independiente que permita verificar las cifras difundidas por el fabricante.
La mirada puesta en el CCA Increment 2
La inversión busca posicionar a Lockheed Martin para el programa Collaborative Combat Aircraft (CCA) Increment 2 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Los CCA son aeronaves no tripuladas concebidas para operar junto a cazas tripulados. Taiclet espera que esta segunda fase exija más alcance, mayor carga útil y más capacidad de supervivencia que la primera.
Las misiones previstas para el Vectis incluyen el combate aire-aire y los ataques, entre ellos contra baterías integradas de defensa aérea y antimisiles de un adversario. Es un perfil que apunta a entornos disputados, donde la capacidad de sobrevivir y de penetrar defensas sofisticadas pesa tanto como la carga útil.
Otro elemento destacado es que el Vectis se concibe desde el inicio para poder venderse a aliados internacionales elegibles, en lugar de limitarse al mercado estadounidense.
La compañía no ha anunciado, sin embargo, ninguna aprobación de exportación ni pedido internacional. En Europa, el interés por los aviones de combate no tripulados ya se ha visto en proyectos como el del Valkyrie de Airbus y Kratos, que ya vuela en territorio europeo.
Dónde encaja en la estrategia de la compañía
Según la información publicada, el Vectis se suma a la modernización del F-22 y a las mejoras del F-35 dentro de la estrategia aérea de Lockheed Martin. De hecho, el fabricante ha cerrado recientemente con el Pentágono un acuerdo para 850 F-35 en diez años, aún pendiente del Congreso.
La apuesta por financiar prototipos antes de que los gobiernos emitan solicitudes formales refleja una tendencia de la industria de defensa: reducir plazos asumiendo el riesgo financiero al inicio del desarrollo.









