Madrid, 6 de abril de 2025 – El aeródromo de Cuatro Vientos ha acogido este fin de semana el RACEFEST 2025, un evento que reúne a los apasionados de la aviación general, deportiva y de simulación de vuelo.
Coincidiendo con la exhibición aérea de la Fundación Infante de Orleans, el segundo día del festival ha puesto el foco en ENAIRE, el gestor de navegación aérea de España, que ha creado una nueva sección dedicada exclusivamente a la aviación general dentro de su división de espacio aéreo y servidumbres.
Al frente de esta iniciativa está Alan Orgaz, quien en una entrevista exclusiva nos detalla el plan estratégico «Volemos juntos con la Aviación General» y los retos que enfrenta este dinámico sector.
Un compromiso renovado con la aviación general
ENAIRE lleva años apostando por la aviación general y deportiva, un segmento que ha experimentado un crecimiento notable en las últimas décadas y que hoy atrae tanto a aficionados como a profesionales.
«En nuestro plan de vuelo empresarial, hemos desarrollado iniciativas específicas para potenciar este tipo de aviación«, explica Orgaz. Este compromiso, que comenzó con el exdirector general Ángel Luis Arias y ha sido reforzado por Enrique Maurer, actual director general de ENAIRE, se materializa ahora con la creación de esta nueva sección.
El objetivo es claro: ofrecer un mejor servicio a los usuarios y abordar los desafíos que surgen del auge de la aviación general. «Queremos conocer las necesidades de los usuarios y ofrecerles soluciones«, asegura Orgaz. Para ello, ENAIRE está organizando reuniones en todas las regiones de España, desde Canarias hasta el sur y el este, con el fin de escuchar de primera mano las demandas de pilotos, escuelas y asociaciones.
Espacio aéreo: el gran reto
Uno de los principales focos de atención es la estructuración del espacio aéreo. «Los usuarios nos dicen que algunos espacios no se ajustan a sus necesidades«, reconoce Orgaz. Entre las medidas que ENAIRE está implementando se encuentran la revisión de los diseños de espacios aéreos, la elevación de los límites inferiores de las TMA (áreas terminales de maniobra) para dejar más espacio libre en categoría Golf, y la reducción de las dimensiones de los CTR (zonas de control) en ciertos aeródromos. «Ya lo hemos hecho en algunos sitios de España y seguimos trabajando para optimizarlo«, añade.
Pero la aviación general no está sola en el cielo. La irrupción de los drones y el desarrollo del U-Space plantean nuevos desafíos. «Por ahora conviven bien, pero el volumen de tráfico de drones va a crecer mucho en el futuro. Tenemos que anticiparnos y compatibilizar todos los tipos de aviación«, explica Orgaz, destacando la importancia de una gestión integrada que garantice seguridad y fluidez.
Fauna y seguridad: el caso de los buitres
Un tema inesperado pero relevante surgió en la entrevista: los incidentes con buitres, especialmente en el aeropuerto de Madrid-Barajas, que registra el mayor número de casos en España. «Estamos mejorando la publicación de información aeronáutica para describir mejor las zonas de fauna«, señala Orgaz. Sin embargo, admite que controlar aves como los buitres, de movimientos impredecibles, es complejo. La solución pasa por «dar más espacio a la aviación general para que interfiera lo menos posible con estas especies«.
Escuelas de vuelo: la cuna de la aviación
El RACEFEST también pone de relieve la importancia de las escuelas de vuelo, un pilar fundamental para formar a las nuevas generaciones de pilotos. «Son la cuna de la aviación«, subraya Orgaz. Las principales demandas de estas instituciones incluyen facilitar sus operaciones, mejorar los servicios de control y diseñar maniobras instrumentales que permitan a los estudiantes practicar habilidades clave, como las pérdidas, sin las restricciones de espacios aéreos como el TMA de Madrid. «La demanda está creciendo rápido, y nuestro reto es acoplar esa demanda con la capacidad que ofrecemos«, asegura.
Un futuro con hidroaviones en el horizonte
El broche final de la entrevista llegó con una reflexión personal. España, con sus costas, islas y embalses, parece un escenario ideal para la aviación general y deportiva, incluyendo los hidroaviones. «Ya hay proyectos de hidrodromos en marcha, y nosotros estamos participando para compatibilizar el uso del espacio aéreo«, revela Orgaz. Este tipo de iniciativas podría abrir una nueva dimensión al sector, potenciando aún más su atractivo.






