Safran Power Units suministrará dos turborreactores para el Falcon, un dron objetivo supersónico y reutilizable de la canadiense UVAD Technologies pensado para entrenar a las fuerzas armadas frente a amenazas de misiles cada vez más rápidas.
Aviación Digital, Sp.- ¿Cómo se entrena a una defensa antimisil para interceptar amenazas que vuelan por encima de la velocidad del sonido si los blancos disponibles son subsónicos o demasiado caros para usarlos con frecuencia? Esa es la brecha que pretende cubrir el acuerdo entre Safran Power Units y UVAD Technologies.
Safran Power Units equipará con dos turborreactores al Falcon, un dron objetivo (blanco aéreo) supersónico y reutilizable desarrollado por UVAD. El calendario prevé una campaña de pruebas en tierra en 2026 y el inicio de los ensayos en vuelo en 2027.
El contrato abre a la compañía francesa un nuevo frente en el segmento de los blancos aéreos, en un momento de demanda creciente de entrenamiento en defensa antimisil.
Eso sí, no parte de cero: su filial estadounidense ya suministra motores ensamblados localmente para los blancos Kratos BQM-167 y BQM-177.
Dos motores para volar a Mach 1,6
La arquitectura bimotor busca dar al Falcon velocidad supersónica a baja y media altitud, además de un despliegue y una recuperación rápidos. Lo que debería permitir que el adiestramiento de los operadores de defensa aérea, naval y antimisil sea más frecuente y menos costoso.
UVAD atribuye al aparato una velocidad máxima de Mach 1,6 (del orden de 1.960 km/h a nivel del mar) y una carga útil de 50 kg (110 lb).
El sistema se transporta en un contenedor y se lanza desde una catapulta neumática, de modo que no necesita pista. Además, los motores de fabricación europea, permitirían el vuelo supersónico sin recurrir a postcombustión.
Autonomía y diseño modular
El Falcon integra un sistema de vuelo autónomo que permite a un único operador gestionar varios drones simultáneamente. Su diseño modular deja margen para misiones de alta velocidad más allá de la simulación de amenazas.
UVAD sostiene que la plataforma podría adaptarse a la vigilancia de alta velocidad, emplearse como interceptor o volar junto a cazas como dron prescindible (attritable). Son usos potenciales planteados por el fabricante; por ahora el programa no ha volado y su primera aplicación declarada es la de blanco aéreo.
En Europa, el Falcon ya había aparecido en 2025, cuando UVAD presentó junto a la alemana INTEC Industrie-Technik una maqueta a escala real en el Air Force Tech Summit de Berlín.
Lo que dicen los directivos
«Nos complace especialmente establecer esta alianza con Safran Power Units, un experto de reconocido prestigio mundial en turborreactores de alto rendimiento y precio asequible».
David Birkett, director ejecutivo de UVAD, según Defence Industry Europe
Birkett añadió que ambas empresas comparten una visión de sistemas de defensa de alto rendimiento y asequibles, capaces de responder a los desafíos futuros, en particular a las amenazas supersónicas.
Por parte del motorista, Ghislaine Doukhan, directora ejecutiva de Safran Power Units, afirmó que la elección del motor «contribuirá de forma significativa a las capacidades del Falcon en cuanto a vuelo supersónico, robustez y rentabilidad».
Safran subraya que sus turborreactores aportan la fiabilidad, la durabilidad y la vida útil que exige una aeronave reutilizable, un requisito menos habitual en motores concebidos para misiles de un solo uso.
Una industria de turborreactores en expansión
Safran Power Units es filial de Safran Helicopter Engines y diseña y fabrica unidades de potencia auxiliar (APU) y turborreactores para misiles y drones blanco. La empresa se presenta como líder europeo en este último segmento.
El 30 de septiembre, la compañía anunció una inversión para duplicar la capacidad de su planta de Grand Prairie, en Texas, con el fin de atender la creciente demanda de motores para misiles y drones.
Entre ellos figura la familia TR40, que propulsa el misil antibuque NSM (Naval Strike Missile) de Kongsberg. La capacidad adicional debería estar operativa en 2028.
Próximo paso: volar en 2027
Los ensayos en vuelo de 2027 serán el siguiente escalón del programa hacia su empleo operativo. Hasta entonces quedan por conocer el modelo concreto de turborreactor elegido, su empuje, el volumen de unidades comprometidas y los primeros clientes del Falcon.
¿Logrará un blanco supersónico, reutilizable y de bajo coste cambiar la frecuencia con la que las fuerzas armadas europeas entrenan contra las amenazas más rápidas?









